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sábado, 24 de octubre de 2015

Benito Monción Durán

Nació el 29 de marzo de 1826,  en La Vega. Hijo de José Monción y Sebastiana Durán. Desde temprana edad se trasladó con su madre a la comunidad fronteriza de La Visite, en Dajabón. Perteneciente a los estratos más pobres del campesinado, se caracterizó por poseer una inteligencia natural pero con escasa formación; se afirma que no sabía leer ni escribir. Trabajó como jornalero al servicio del rico hatero y acaudalado comerciante Santiago Rodríguez.

Estuvo casado con María Ramona Duarte, de Santiago, y cita dos de sus hijos: Generosa y el general Román Monción Duarte.
Lucha por la independencia

Alcanzó pronto el rango de Sargento de Granaderos, en la Batalla de Beler y luego subteniente de Batallón de Dajabón. En la Batalla de Sabana Larga participó como Capitán. En 1845, como miembro del batallón de Dajabón, participó en las diversas gestas liberadoras contra las tropas invasoras haitianas como las de Beller, Escalante y Sabana Larga (1856), por cuyos méritos fue ascendido a sargento de granaderos y subteniente. Al producirse la Anexión a España en marzo de 1861, ya Monción ostentaba el rango de teniente de las reservas y formó parte del movimiento insurreccional de Guayubín el 21 de febrero de 1863, acto por el cual se le promovió a General. Al ser derrotado este, cruzó la frontera domínico-haitiana desde donde se mantuvo hostigando a las tropas españolas, hasta que se produjo el inicio de la Guerra Restauradora el 16 de agosto de 1863. En la insurrección restauradora reapareció en Guayubín combatiendo las tropas españolas y con José Cabrera y otros, inició en la Loma de Capotillo la ofensiva que dio definitivo inicio a la Guerra de la Restauración. Como Comandante de armas dirigió las primeras resistencias contra La Gándara, cuando en 1864 este desembarcó por la región de Montecristi.

Héroe Nacional
Se le tuvo por décadas como jefe regional de la Línea Noroeste y fue defensor de los intereses de esa comarca, donde logró imponer su autoridad no sin estar libre de los vicios del politiquero, relacionados con su condición de caudillo. Aunque se le reconoce una actitud política incoherente, cuando se trata de conflictos partidarios internos: fue partidario de los azules, rojos, verdes y antililisista; pero su mayor aporte a la patria fue haber luchado por su independencia y el mantenimiento de la soberanía, contra Haití y España. Participó con arrojo y valentía en los diversos frentes de lucha contra las tropas españolas, acciones que lo acreditan como un auténtico héroe nacional. Sin embargo, después de 1864 Monción tuvo una trayectoria errática pues secundó a Pimentel en el derrocamiento del gobierno de Gaspar Polanco y luego organizó la insurrección que contra el gobierno de Pedro A. Pimentel emprendió José María Cabral para rebelarse de inmediato contra este último, quien lo apresó. Asimismo, respaldó la dictadura de los Seis Años de Buenaventura Báez así como los proyectos antinacionales de este. En 1879 se le designó gobernador del distrito marítimo de Montecristi, donde instauró un feudo particular y asumió ínfulas principescas. Al fracasar la revolución de De Moya, contra el dictador Ulises Heureaux , Monción se exilió en las Bahamas y no retornó al país hasta 1886.

Fue incluido en una lista de sospechosos por orden de Lilís, quien gobernaba desde hacía 12 años el país y confinado a vivir en Santiago, sometido a la vigilancia de la alta policía. Enfermo de gravedad, pidió que se le permitiera morir en su casa en Guayubín.
Falleció el 11 de febrero de 1898, a los 72 años de edad. Fue despedido por una gran multitud que asistió al funeral que se le preparó. Cuando se cumplió un año de su muerte, el Congreso Nacional decretó Duelo Nacional, y el 16 de agosto de 1944, Rafael Leonidas Trujillo dispuso que sus restos reposaran en la Capilla de los Próceres, de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana, y más tarde fueron trasladados al Panteón Nacional.
Controvercias
El militar, de quien prácticamente sólo se han exaltado sus glorias, no sabía leer ni escribir. El primer aniversario de su muerte fue declarado Duelo Nacional, por el Congreso Nacional.
Agrega que Monción “instauró un Estado dentro de otro en la Línea Noroeste y se convirtió en una figura autónoma imponiendo en esa demarcación un poder con ribetes netamente absolutistas. Los gobiernos de turno le asignaban una porción del presupuesto a fin de que pudiera operar su feudo. En una ocasión, por ejemplo, adquirió cincuenta fusiles para los miembros de su escolta. Astuto,  suspicaz, sigiloso, sólo aceptaba negociar dentro de los límites de su región y con el discurrir del tiempo hizo de las revueltas su actividad predilecta”.
Para el catedrático de las universidades Madre y Maestra y Autónoma de Santo Domingo, Benito Monción no es un patriota. “Definitivamente no. Fue una persona que se degradó. Si por un lado tuvo virtudes y emprendió hazañas a favor de la nación dominicana, en otra parte no se aferró a un ideal nacional, definido, vivía permanentemente dando golpes de Estado y demostrando una gran afición por las aventuras guerrilleras. Manifestó una gran inconsistencia ideológica, producto, tal vez, de su nula formación”.

Expresa que habiendo colaborado con una dictadura tan cruel, como la de Lilís, “hay que pensar que Benito Monción mató a mucha gente en la Línea Noroeste”. Significa que con el único que no tuvo éxito en sus afanes desestabilizadores fue con José María Cabral “que lo trajo engrillado a la Torre del Homenaje y fue tan enérgico con él que Luperón protestó por la forma en que lo hicieron prisionero”.

“Creo que no se ha examinado profundamente la figura de Benito Monción, es un héroe, pero también se comporta de manera ignominiosa. Ya al final de su vida se rebeló contra Heureaux, participando en la revolución de Moya. Lilís lo apresó y tuvo que irse expulsado al exterior”.
Tomado de:
http://hoy.com.do/benito-moncion-unos-lo-califican-de-soldado-heroico-y-otros-de-asesino-entreguista-y-aventurero/
http://ruben-historiadominicana.blogspot.com/2011/04/benito-moncion.html
http://www.encaribe.org/es/article/benito-moncion/671

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