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jueves, 9 de septiembre de 2010

Rafael Leonidas Trujillo


Nació en San Cristóbal el 24 de octubre de 1891. Fueron sus padres
José Trujillo Valdez, pequeño comerciante descendiente de un sargento (posiblemente de origen canario), del cuerpo d
e Sanidad Militar del Ejército Español que llegó al país en 1861, y Altagracia Julia Molina Chebvalier, hija de Pedro Molina, campesino dominicano, y de Luisa
Ercina Chevalier, hija a su vez de un oficial haitiano de los tiempos de la ocupación de 1822.

Sus padres se casaron en San Cristóbal y allí nacieron sus nueves hijos: Rafael Leonidas, Rosa Maria Julieta, Jose Arismendy (Petán), Amable Romeo (Pipí), Anibal Julio, Nieve Luisa, Pedro Vetilio, Ofelia Japonesa y Héctor Bienvenido (Negro).

Se dice que Trujillo fue un estudiante "normal y atento" y sus profesores opinaban que era inteligente, llamando poderosamente la atención que su principal interés, manifestado a nivel casi obsesivo, era lucir aseado y reluciente. En la adolescencia mostró una sexualidad bien marcada que dirigía de manera manifiesta a todas las mujeres en su entorno.

La infancia de Trujillo transcurrió de manera relativamente incolora y no fue diferente a la de cualquier niño de esa época. Su instrucción elemental fue irregular y bastante limitada. A los seis años fue inscrito en la escuela de Juan Hilario Meriño que funcionaba en la casa de su dueño como era costumbre en esos tiempos. En San Cristóbal operaban para entonces cuatro escuelas en casas familiares y, la más grande de ellas era dirigida por la abuela de Rafael Leonidas, Luisa Ercina Chevalier que instruía a unos 63 alumnos. Trujillo asistió a la escuela de Meriño por espacio de un año, aproximadamente, aprendiendo lectura elemental. De allí pasó al colegio de Pablo Barinas, discípulo de Eugenio María de Hostos radicado en San Cristóbal, y permaneció allí unos tres o cuatro años.

Muy pequeño mostró amor por los caballos, cuentan los que lo conocieron en su infancia, que se distraía con frecuencia cabalgando un caballo de palo. En su adolescencia se le veía cabalgar junto a
su padrino Virgilio Alvarez Pina (Chucho Alvarez). Desde joven se caracterizó por ser un galanteador de mujeres eso trajo disgusto a varias familia dominicanas, por que a veces las conquistaba a la fuerza, también le atraía el baile e ir a la playa.

Su tío Plinio Pina Chevalier, quien era jefe del Servicio Telegráfico en San Cristóbal en el año 1907, le consiguió su primer empleo como telegafista. En este cargo laboró durante unos años, luego pasó a trabajar en una oficina de correos en Santo Domingo, donde completó su formación.
Entre los años de 1910 y 1916 se rumoró la participación de Trujillo, junto a su hermano José Arismendy (Petán), en actividades delictivas tales como robo de ganado, entre otras. En cierta ocasión fue convicto por la falsificación de u cheque o pagaré, por lo cual se le impuso una multa y pena de cárcel. También fue vinculado a la desaparición de cierta suma de dinero en la oficina postal de Santo Domingo.

En 1913, contrajo matrimonio con Aminta Ledesma, una joven de origen campesino amable y bondadosa, Los padres de la joven, pobres y sin prestigio social consintieron de mal grado el matrimonio de su hija con Trujillo, de cuestionada reputación, porque la joven se encontraba embarazada de quien fue la primera, a quien llamaron Flor de Oro. con ella tuvo dos hijos de los cuales sólo se crió una llamada Flor de Oro.

La
participación de Trujillo en asuntos públicos comienza más o menos por esos años (1913-1914) cuando se declara "horacista". Por el año de 1916 pasó a formar parte de una pandilla de maleantes que fue conocida como "La 44". Esta banda asaltaba las bodegas y almacenes que abastecían a los trabajadores en los ingenios azucareros y, además, practicaban el chantaje y todo tipo de violencia.

A finales de 1916, Trujillo se inició como trabajador en los ingenios; fue pesador encargado de un cargadero, donde la caña de azucar era llevada desde la carretera de bueyes a la vagoneta ferroviari. En este tipo de actividad laboró en San Isidro en una propiedad norteamericana y luego en Boca Chica Luego fue designado guarda campestre de un ingenio para cuidar los predios y alrededores para de la colonia azucarer, evitar los robos, ayudar a sofocar los incendios o cualquier disputa, en la cual fuera necesaria la presencia de una autoridad para mantener el
orden. Trabajo éste que deja para solicitar su entrada en la guardía nacional creada por los norteamericanos en nuestro país el 7 de abril de 1917, después de ocurrir la ocupación norteamericana del año 1916, el 18 de diciembre de 1918, fue admitido como Segundo Teniente.
Al producirse en el país la intervención norteamericana su vida dio un giro que lo sacaría de los ingenios azucareros dando los primeros pasos de su carrera política y militar. En el año 1918 el Gobierno Militar Norteamericano desarmó la población y procedió a crear una especie de Guardia Nacional. Mediante una carta que escribiera al coronel C. F. Williams, comandante de este cuerpo y apoyándose en una carta de recomendación de la administración del Central Boca Chica, Trujillo solicitó el ingreso a ese cuerpo militar. Su solicitud fue aprobada el 27 de diciembre. Rápidamente fue ascendido a segundo teniente, prestando juramento el 11 de enero de 1919. Trujillo se convirtió en el teniente número 15 de los dieciséis que existían entonces en la Guardia Nacional. Trujillo ingresó al ejército con el propósito de realizar una carrera militar y ascender. Fue recogida una frase que pronunció antes de ingresar a las filas a las filas del ejército: “Voy a entrar en el ejército y no me detendré hasta ser su jefe”, esto
confirma de que fue una persona dueño de si mismo, y que sabía lo que hacía
Trujillo ascendió rápidamente en la escala jerárquica de la Guardia Nacional, atropellando, en El Seibo, a los patriotas que se levantaban contra la intervención.

En 1921 Rafael L. Trujillo ingresó en una Academia Militar que fundara el Ejército de Ocupación en Haina y el 22 de diciembre de ese mismo año fue designado para ocupar la jefatura de la Guarnición de San Pedro de Macorís. Fue trasladado al Cibao en 1922 y, mientras se encontraba en San Francisco de Macorís fue ascendido a capitán sin pasar por el grado de primer teniente, algo irregular tomando en cuenta el escalafón militar pero, explicable debido a los "servicios" prestados por Rafael Leonidas al invasor norteamericano. Este ascenso fue acompañado por la reorganización de la Guardia Nacional, que se convirtió en Policía Nacional Dominicana, en la cual ocupó, muy poco tiempo después, el mando de la 10ª Compañía. También fue elogiado aquí por sus servicios y en los meses de mayo y agosto de 1923, antes de su nombramiento como inspector del primer distrito militar, Trujillo participó como estudiante en la Escuela de Oficiales del Departamento del Norte. En esta época, a pesar de que su formación era militar, comienzan a manifestarse sus inclinaciones políticas.

Al llegar el 1924 fue promovido en forma temporal al mando de la Guarnición del Departamento Norte y, en septiembre de ese mismo año, recibió el nombramiento definitivo, siendo ascendido al rango de mayor. Mientras estuvo en el ejército fue muy popular y trató de hacer de la policía un ejército nuevo, conservó las enseñanza recibidas por los militares norteamericanos; aprendió todo lo que pudo, pero muchas cosas, la aprendió por sí solo.

Tras su salida de una academia militar en Haina en 1921, fue ascendido a capitán en 1922. De inmediato ocupó puestos de alto mando en la Guardia Nacional transformada en Policía Nacional Dominicana. Con rango de Mayor, dirigió el Departamento Norte de esta institución en 1924. Al triunfar Horacio Vásquez en las elecciones que siguieron a la desocupación de las tropas
norteamericanas en 1924, Trujillo recibió la petición de permanecer al frente de la Policía Nacional. El 6 de diciembre de ese mismo año el Presidente Vásquez lo promueve a teniente Coronel y le nombre Jefe del Estado Mayor.

Trujillo se divorcia de su esposa Aminta Ledesma quien obtiene la custodia de su hija Flor de Oro y una pensión de 100 pesos mensuales para la manutención de ésta. En 1925 contrae nuevamente matrimonio, esta vez con Bienvenida Ricardo, joven perteneciente a una destacada familia de Monte Cristy, lo que no impidió que continuara con sus amoríos extra-maritales. El matrimonio cayó en una severa crisis al enamorarse Trujillo de la que sería su tercera y última esposa, María Martínez, perteneciente a una familia respetada aunque de baja escala social. Con quien procreó tres hijos: Ramfis, Angelita y Radhamés.

El 13 de agosto de 1927 Trujillo fue promovido a General de Brigada, cuatro días antes de la formal transformación de la Policía Nacional en Brigada Nacional. "Su constitución subsiguiente como Ejército Nacional, conforme a la Ley número 928, del 17 de mayo de 1928, completó el camino recorrido por Trujillo desde el grado de Segundo Teniente hasta el de General de Brigada y Comandante en Jefe del Ejército Nacional -todo ello en menos de diez años- al tiempo que señalaba su aparición como figura de notorio relieve en el panorama nacional." (Grassweller)
En 1930, debido a la inestabilidad política, la corrupción administrativa de Horacio Vásquez, el aumento de la deuda externa, la paralización de las obras públicas y la inestabilidad económica producto de la lucha entre los caudillos Horacio Vásquez y Juan Isidro Jiménez, estalló en la
ciudad de Santiago el movimiento cívico que contó con el apoyo de Trujillo siendo ya general del ejército Nacional y que estaba capitaneado por Rafael Estrella Ureña, Elías Brache y Desiderio Arias, quienes Rápidamente tomaron la fortaleza San Luis, cuya guarnición enterada de la trama, no puso resistencia y de inmediato comenzó a marchar hacía la capital.El Presidente Vásquez llamó a Trujillo para que enfrentase la situación, pero éste pretendió encontrarse enfermo. Vásquez acude a la Fortaleza Ozama donde Trujillo le manifiesta su adhesión. Se nombra entonces al Coronel José Alfonseca para dirigir las acciones militares, pero Trujillo
o lo sustituye con Simón Díaz quien tenía instrucciones de entenderse con los insurrectos.

A pocos días de escenificarse esta comedia, específicamente el 26 de febrero, las tropas rebeldes bajo el mando del general José Estrella (tío de la cabeza civil del movimiento), entraron sin luchar
a la ciudad capital, gritando consignas a favor del Lic. Estrella Ureña y del General Trujillo.

El movimiento, que también contó con el apoyo de otros grupos opositores y un ejército de cientos de nombres absurdamente armados de viejos fusiles, revólveres y machetes entraron a la capital dominicana forzando al presidente Horacio Vásquez a renunciar. En esa contienda el General Trujillo tuvo papel preponderante y determinante, pues el viejo caudillo al desoír los consejos de sus asesores de destituir a Trujillo, éste mantuvo sus tropas en la Fortaleza Ozama y no salió a defender al gobierno ni tampoco permitió a los horacistas resistencia al movimiento cívico.
Teniendo que el Presidente Horacio Vásquez y el vicepresidente Alfonseca y sus acompañantes que refugiarse en la Legación Norteamericana cuyo ministro recibió la garantías personales de que seguiría siendo leal a Vásquez y ante tales garantías el presidente Váquez y sus compañeros regresaron a la mansión donde se le notificó que el jefe del ejército lo traicionaba conociendo esa noticia el presidente Vásquez se traslado a la fortaleza Ozama y allí le preguntó a Trujillo
“General deseo saber si soy su presidente o su prisionero”. Trulillo lo saludó militarmente respondiéndole: “Usted es mi Presidente ordéneme”.

Acosado por la presión de Trujillo, Jefe del ejército y candidato presidencial por La Conferencia de Partidos, Federico Morales y Angel Morales, retiran sus candidaturas (Presidencial y Vicepresidencial), por la Alianza Nacional Progresista, para las elecciones que debían tener lugar dos días más tarde.
Como resultado el 16 de mayo fueron elegidos Presidente y Vicepresidente de la república Rafael Leonidas Trujillo y Rafael Estrella Ureña respectivo hecho este marca el inicio de la dictadura que duró 31 años.

En el acto de juramentación había un gran sector del pueblo que le apoyó, pero también muchas personas que sabían de lo que Trujillo era capaz en unos de los párrafo de su discurso de juramentación como Presidente de la República Trujillo pronuncio esta palabras: “la corta y agitada vida nacional conmovida por acontecimientos tan violentos, como inesperado acaso no puede señalarse momento alguno que éste cuya primera etapa culmina el día de hoy”
En medio de la crisis mundial de 1929, en una época que la población dominicana era de un millón aproximadamente, habiendo el país recibido la herencia de una deuda externa de 20 millones de dólares y una deuda interna de 3 millones de pesos, y el paso por el país del Ciclón San Zenón que destruyó casi toda la ciudad capital Rafael Leonidas Trujillo asume el poder el 16 de agosto de 1930, los efectos del ciclón le permiten aparecer ante el pueblo como un hombre bondadoso ya
que la ciudad quedó casi aislada por las inundaciones, quedo sin servicio de luz eléctrica ni de agua y sobre todo se perdieron miles de vidas humanas. Se construyeron y repararon carreteras, se levantaron puentes, se edificó el aeropuerto en Santo Domingo.. Trujillo empezó ayudar a muchas personas que quedaron sin hogar y se encargó el mismo de la construcción de la ciudad.
Uno de los primeros actos de barbarie que merece la pena recordar fue el asesinato en Santiago, el 1ro. de junio de 1930, de Virgilio Martínez Reyna y de su esposa. Martínez Reyna, prominente hombre de gran reputación que había sido el principal lugarteniente del Vicepresidente José Dolores Alfonseca, le había aconsejado a Alfonseca que se librara de Trujillo. Un grupo de asesinos llegó a su casa y tras acribillarle a balazos, le acuchillaron y mutilaron con sus machetes. Mientras cometían el crimen, su esposa, que estaba embarazada, entró a la habitación y recibió dos balazos en el vientre. Así quedó marcada la tónica del tratamiento a darse a los opositores del nuevo gobernante, que habría de mantener el poder durante 31 años.

Como consecuencia se produjo la paralización de las obras públicas y el desempleo aumentó, Trujillo trató de hacer de desaparecer algunas empresas, con el propósito de monopolizarlas, en 1931 el Congreso apoyó La Ley de Emergencia, mediante el cual sólo pagaría los intereses de la deuda externa y suspendería el pago capital. Esta ley convenía a los Estados Unidos para
garantizar las inversiones financieras y con ésta apoyaban más al Gobierno dominicano. Trujillo hábilmente, disminuyó los gasto del gobierno, dejó de pagar la deuda interna, la agricultura fue extendida y empezó a producirse arroz, habichuela y otros productos que se compraban en el extranjero.

A raíz de la rotura con Desiderio Arias, quien fuera amigo de lucha y uno de los que proporcionaron su ascenso al poder, en el seno del propio gobierno, algunos de sus seguidores continuaron siendo víctima de acusaciones y humillaciones. Por ejemplo el vicepresidente Estrella Ureña fue acusado por el gobernante y le fue enviada una carta en los siguientes términos: “Yo quiero que usted sepa que, a pesar de que estaré dedicando todas las horas del día y de la noche para luchar contra los efectos del desastre, también estaré muy pendiente de los movimientos y de los pasos que están dando los políticos dominicanos. Se que usted esta con el General Desiderio Ariasy con otros políticos dominicanos para traicionar el Gobierno y fomentar la revolución contra él” . Este fragmento es parte de una carta dirigida a Estrella Ureña por el presidente Trujillo.

El Gereral Arias cayó en combate el día 20 de junio de 1931 fue decapitado y su cabeza paseada por las calles de Santiago, en donde se estableció desde marzo de ese año el entonces Presidente Trujillo, días antes había intentado entrevistarse con Arias, quien por recelar los motivos de la cita, precipitó su partida hacía la montaña, donde fue traicionado y sorprendido, murió por tropas leales al régimen, quienes lo decapitaron en medio de victores de la hordas trujillistas.

El 21 de enero de 1931, Trujillo, emitió emitió desde Santiago una proclama con motivo de la muerte de Desiderio Arias un día anterior. Trujillo dijo que: “Desiderio Arias cayó víctima de su irreflexión y de su desamor a la paz”. El mismo gobernante proclamó que: “Todos los ciudadanos que hayan abandonado sus hogares con fines de subversivos tienen plena y absoluta garantías de libertad, intereses y vida para reintegrarse a sus hogares o hacer presencia ante las autoridades gubernativas en un plazo de 48 horas”.

“He sido el primero en lamentar la caída de quien fue mi amigo y mi aliado, de quien no tuvo del gobierno y de mi propia persona sino poderoso motivos de gratitud; hoy cuando los escaso compañeros del infortunado andan dispersos y errantes... no me siento con rencores hacia nadie, ni dispuesto a ejercer represalias, ni represalias de nuestras leyes penales”.

Unas de las preocupaciones de Trujillo desde su llegada al poder fue la delimitación froteriza, y por los sucesos que ocurrían en la misma, en él influía mucho el sentimiento racista en contra de los negros haitianos, se negaba a verlos vivir en territorio dominicano; tenía el afán de evitar conflictos en la fronteras, entre dominicanos y haitianos, y también de expulsar a los haitianos para “dominicanizar la zafra”. Es decir que fueron los dominicanos quienes cortaran a caña. El 2 de noviembre de 1934, visitó la ciudad de Puerto Príncipe en Haití, y en 1935, viajó a la República Dominicana el Presidente haitiano Stenio Vincent, ambos firmaron un acuerdo.

En 1935, fueron expulsado del territorio dominicano un grupo de obreros de nacionalidad haitiana, con el fin de dominicanizar el corte de caña, el 13 de agosto de 1937, Trujillo realizó y ordenó la persecución y matanza de haitianos.

La matanza de miles de haitianos ordenada por el propio Presidente Trujillo, se convirtió en un verdadero escándalo internacional de graves proporciones para el régimen la cifra de muerto se ha establecido en 17.000 aunque el gobierno por boca de Joaquín Balaguer, dijo que se trató de una escaramuza entre terratenientes haitianos y dominicanos, en la que el gobierno nada tuvo que ver, después de la matanza de haitianos, el país entero fue escenario de un gran simulacro. Trujillo ordeno una investigación a través de la Secretaría de Justicia para determinar quienes habían sostenido los incidentes con los haitianos, y como ya no se podía aguantar más, hubo que reconocer en los expediente de la justicia que murieron muchos haitianos.

Tras el hecho, ambos gobernantes el dominicano y el haitiano se reunieron y luego Trujillo comprometerse a dar una indemnización que al final resultó de 700.000, pesos, se reunieron en la frontera y fueron fotografiados juntos, en aparente y amena cordialidad. Para disimular esta tragedia. Trujillo encarceló algunas personas que según el, se excedieron a las ordenes que el dio.

En 1938, como consecuencia de la matanza de haitianos, Trujillo no tuvo el valor de relegirse como Presidente y quiso dar la apariencia de flexibilidad, hizo arreglo para colocar en la presidencia a otra persona. En ese momento se valió de Jacinto B. Peynado, quien fue elegido conjuntamente con Manuel Troncoso como Presidente y Vicepresidente el 16 de mayo de 1938.
El régimen de Trujillo monopolizó la actividad partidista con la creación, desde sus comienzos, de su propio partido que fue conocido como el Partido Dominicano. Valiéndose de presiones
psicológicas y manipulando el miedo, logró que se inscribieran en él una gran cantidad de personas, incluyendo algunos de sus más fervientes opositores. La misión política de tal entidad no era otra que materializar los deseos de Trujillo. La exaltación de su personalidad fue uno de sus aspectos fundamentales, junto a la justificación histórica de su llegada al poder político. En una especie de culto a la personalidad se le hizo sentir y creer al pueblo dominicano que necesitaba de un conductor mesiánico y casi sobrehumano que condujera su destino.

Se utilizó de manera amplia la figura del anticomunismo para agredir a los opositores del régimen y así se justificaban las persecuciones políticas. Trujillo supo, valiéndose de toda clase de artimañas, principalmente del temor, obtener la colaboración de los núcleos de intelectuales, hasta el extremo de desaparecer la producción literaria que no era afecta al régimen. Todo estaba
controlado y el mensaje ideológico que recibía el pueblo a través de la prensa radial, escrita, televisada, en las escuelas y hasta en las iglesias, era una justificación del régimen y una exaltación de la personalidad de Trujillo que fue llamado el "Jefe" y también "Benefactor de la Patria Nueva".

Surgió una casta de adulones cuyo principal interés parecía ser la alimentación del ego de Trujilllo. Así las cosas, en el año de 1935 Mario Fermín Cabral propone que se cambie el tradicional nombre de la capital del país, Santo Domingo, por el de Ciudad Trujillo. Se erige el Obelisco para conmemorar la barbaridad. Este mismo individuo, fungiendo como presidente del Partido Dominicano, ideó el símbolo de la palmita que posteriormente lo identificó, convirtiéndose prácticamente en una especie de documento de identidad que toda persona debía portar consigo so pena de ser castigado hasta con la cárcel.

El 24 de septiembre de 1940, Trujillo y el secretario de Estado de los Estados Unidos, Cordell Hull firmaron un tratado entre el Gobierno Dominicano y el norteamericano, tratado que se le dio el nombre de Trujillo-Hull. Este tratado suprimió la convención de 1924, durante el gobierno de Horacio Vásquez. el Gobieno dominicano asumió el control de las Aduanas a condición de que Trujillo se comprometiera a pagar la deuda Externa.

En 1940, también se creó el Banco Agrícola, que tenía como función ayudar con préstamo al desarrollo de la agricultura y otros negocios. Luego se creó el Banco Central y el Banco de Crédito y Ahorros además de éstos banco nacionales empezaron a operar el Banco Royal of Canada y el Banco Nova Scotia


Jacinto B. Peynado murió en 1940, mientras ejercía aún su cargo de Presidente. Le sustituyó el Vicepresidente Troncoso quien promulgó una ley disponiendo que el retrato de Trujillo fuera colocado al lado de los de Duarte, Sánchez y Mella en la escuelas y oficinas públicas. En 1941, y para responder al feminismo manipulado por el partidismo trujillista, fueron reconocido los derechos civiles a las mujeres, anunciándose la posibilidad de sufragio femenino. Por otra parte, una reforma constitucional sugerida por Trujillo suprimió la vicepresidencia de la República extendió la presidencia a cinco años, y dispuso que el Secretario de Estado de Guerra y Marina podía ser presidente en caso de la ausencia del gobernante.

La Segunda Guerra Mundial iniciada en 1939 fue un acontecimiento que hizo sentir los efectos en todos los países del mundo. Duró hasta 1945 aunque sus efectos se prolongaron aún más allá. Trujillo seguía dando muestra de flexibilidad política , permitió que se empezaran a formar sindicato y organizaciones obreras.

En 1940 se inauguró en la Universidad de Santo Domingo la Facultad de Filosofía,
construyéndose importantes edificios. Aparte de las escuelas primaria y secundaria en operación, se crearon escuelas especiales, tales como el Liceo Musical, la Escuela Diplomática y Consular, la de Artes y Oficios y la de Bellas Artes. También fueron creadas la Orquesta Sinfónica Nación
al, el Archivo Nacional de la Nación, La Voz Dominicana (Televisora Nacional), etc.

La república Dominicana tuvo un auge económico debido a las exportaciones de productos agrícolas que por efecto de la guerra tenían gran demanda en otros países y de una manera se incrementó la fortuna del gobernante y la de su familia, pero los salarios seguían igual. Los Trujillo continuaron su política de expansión empresarial, establecieron compañías navieras, un matadero, industria de cemento y otras empresas.

Por otra parte, Trujillo monopolizó el aspecto económico del país y las principales empresas industriales, el sistema bancario, las mejoras en las tierras así como la industria azucarera (salvo los ingenios de la familia Vicini y el Central Romana) pasaron a sus manos particulares; también se apropió de parte del comercio tanto nacional como del exterior.

Ganadería Industrial Dominicana, Compañía Anónima Tabacalera, Chocolatera Industrial Dominicana, Compañía Dominicana de Fósforos, Sociedad Industrial Dominicana, Gases Industriales Dominicanos, Industrial Lechera, Laboratorio Químico Dominicano, Minerales Dominicanos, C. por A. Compañía de Seguros San Rafael, C. pro A., Fábrica Dominicana de
Calzado, C. por A., así como el negocio de mármol y de madera, etc.

Se inicia con las elecciones celebradas en mayo de 1942, en las cuales la mujer dominicana ejerció el derecho de elegir y ser elegida por primera vez en el pais. Este periodo coincide con el momento crucial de la Segunda Guerra Mundial, de la cual se benefició la nación ya que el presupuesto aumentó de manera notable porque los productos agrícolas tuvieron gran demanda por la escasez que produjo la guerra.

Estos años permitieron la reafirmación de la dictadura, la cual se aprovechó de la política estadounidense de "Buena vecindad". Dicha política aseguraba a las naciones de América que el Departamento de Estado acogería cualquier gobierno sin inquirir los medios de su advenimiento ni intentar derrocarlo o intervenirlo. La política del "Buen vecino" permitió que los agentes
financieros estadounidenses abandonaran el país, pero también permitió un reforzarniento armamentista a bajo precio para la dictadura cuando llegaron los desafíos de la post-guerra. Debido a la formación de las Naciones Unidas y a la carta de libertades que promulgó dicha organización, Trujillo se adhirió al movimiento internacional que se formó a favor de esas libertades. En consecuencia, promovió un ambiente "liberal" dentro de la dictadura, permitiendo el brote de una pequeña oposición que encabezó el Partido Democrático Revolucionario Dominicano. A este partido de tendencia marxista se sumó la agrupación Juventud Democrática, que fungía como apéndice del Partido Socialista Popular, organizado en 1946. Trujillo ofreció, además, garantías para los hombres de ideas contrarias al régimen.

El 7 de enero de 1946, producto de la mala situación de la clase obrera se realizó la primera huelga en el Central Romana, la cual duró 11 días, los huelguistas lograron un aumento salarial, pero cuando Trujillo vio que continuaban los movimientos obreros, empezó a perseguir a los líderes, unos fueron encarcelados o asesinados y otros tomaron el camino del exilio. En la manifestación de estos movimientos sindicales del Este se destacaron: Mauricio Báez, Justino del Orbe,
Providencia Viuda de Lugo y Hernado Hernández.

También se produjo la salida de un grupos de opositores los cuales tuvieron que timar el camino del exilio, tales como: Juan Bosh, Angel Miolán y juan isidro Jímenez.

Más tarde un grupo encabezado por los líderes Mauricio Baez, Freddy Valdez, Roberto McCabe, Raul Cabrera y otros, integraron el partido Socialista Popular de influencia cubana, la mayoría de estos fueron asesinados, apresados o fueron a parar en el exilio para evitar su exterminio.

En el año 1947, Trujillo logró cancelar la deuda y adquirió en el país la sucursal del National City Bank, que era el banco que controlaba las operaciones en el país y empezó a funcionar el Banco de Reservas.
Desde los primeros meses del año 1947, exiliados dominicanos y soldados de diferentes países del area de Caribe, se reunieron en Cuba, se reclutaban en grupo y prepararon un grupo y desembarco contra el gobierno dictatorial de Trujillo, para su entrenamiento eligieron un Islote llamado Cayo Confites en la costa septentrional de Cuba, allí recibieron apoyo, refuerzos y dinero de países como Cuba, Guatemala, se entrenaron para realizar una invasión por tierra, m
ar y aire, con el propósito de derrocar la dictadura, la dirección de esta invasión la componían: Juan Rodríguez, Juan Bohs, Angel Morales, Juan Isidro Jimenes y Leovigildo Cuello.

Esta expedicción no tuvo éxito, pero como el grupo seguía con su intento de invadir, más tarde en el año 1949, el grupo adquirió aviones, fusiles, armas y dinero, se congregaron en este momento en Guatemala, encabezados por Horacio Ormes, Juan Rodríguez G., Miguel Angel Ramírez y otros.
De seis aviones que salieron de Guatemala rumbo a República Dominicana, cuatro tuvieron que descender por el mal tiempo de los dos restante, uno se vio obligado a aterrizar en México y el otro en Luperón (Puerto Plata), este avión transportaba a 15 expedicionarios de los cuales solo se salvaron 5, entre los que se encontraba Horacio Hornesw, quién encabezaba el grupo.

La década de los 50 fue muy decisiva para la República Dominicana pues se creó un ambiente de anti-trujillismo como nunca antes. A partir del año 1952, siguiendo un plan estratégico con el fin de dar a entender que Trujillo era un líder democrático, empezó a gobernar Hector B. Trujillo.
En 1955, se inauguró la “Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre”, fue una celebración donde la hija de Trujillo fue coronada como reina de la feria, fue un derroche de lujo. El gasto en las edificaciones de la Feria ascendió a unos 70 millones de pesos. Se construyó también el Hotel Paz y el Hotel El Embajador ambos existen todavía.

El 12 de marzo de 1956, se produjo la captura y el asesinato de Manuel de Jesús Galindez, un ciudadano vasco que había llegado al país desde España,. Junto con un grupo de refugiado de la guerra civil de española de 1939, Galindez trabajó en la Escula de Dipomacia de la Secretaría de relaciones exteriores y en el departamento de Trabajo. Galíndez, al ver como estaba la situación dominicana en cuanto a las persecuciones, decidió irse a vivir a New York. Allí este fue secuestrado por miembro del SIM y luego desaparecido Se cree que influyó su muerte.

Luego desaparición el piloto norteamericano Gerald Murphy, quien trajo a Galíndez desde
Estados Unidos. Este asesinato le fue atribuido falsamente al piloto Octavio de la Maza, quien apareció ahorcado en la Victoria, esta cadena de crímenes trajó como consecuencia que la Embajada Norteamericana y otros organismo internacionales se interesaran en aclarar este hecho.

En 1956, también fue asesinado el escritor Ramón Marrero Aristy, un joven intelectual que también trabajó al servicio de Trujillo en diferentes oficinas estatales, para darle muerte se simulo un accidente y su cadáver apareció carbonizado en la carretera de Constanza, en esa época, los servicios de inteligencia estaban reforzados con la presencia de Johnny Abbes García y Arturo Espaillat, Abbes, fue un hombre que llegó a cumplir misiones al servicio de Trujillo, incluyendo viajes al exterior, para vigilar los pasos de muchos exiliados políticos.

El 14 de junio de 1959, se produjo una nueva invasión, que entró al país procedente de Cuba, con el apoyo del gobierno de Venezuela y de la misma Cuba, esta vez los expedicionarios entraron por tres puntos diferentes: Constanza, Maimón y Estereo Hondo.Producto de ese desembarco el ejército dominicano por órdenes de Trujillo bombardeó los campos, produciéndose la muerte de personas provenientes de la población civil; esto originó denuncias internacionales contra el gobierno algunos de los expedicionarios murieron en el combate, otros fueron fusilados, sobreviviendo solo los señores: Poncio Pou Saleta, Mayobanex Vargas, Medardo Germán, Delio Gómez Ochoa, y Pablo Mirabal. Hecho este dio como resultado que el pueblo dominicano entendiera que tenía que organizarse, formándose el grupo 14 de junio, también llamado 1J4.

Por las vinculaciones que se crearon, este movimiento puso a pensar a Trujillo, ya que en el mismo se encontraban amigos de la familia Trujillo, sobre todo jóvenes que mantenían relaciones con Ramfis y Angelita. Las cárceles se llenaron de presos políticos, se creó una cárcel especial exclusivamente para torturar llamada la “40”. Allí se utilizó la famosa “Silla eléctrica” y oras formas crueles de torturas, además de la 40 había otras cárceles como la victoria, la del kilómetro 9, ubicada en la carretera Mella y las famosas cárceles de Nigua.

El 28 de enro de 1960, Trujillo acosado por el clima de inconformidad reinante creado a partir de la invasión del 14 de junio de 1959, ordeno el arresto masivos desafectos asu régimen caen en dichas redadas centenares de miembros del 1J4, que lideraba el doctor Manuel Aurelio Tavárez Justo (Manolo). Los apresamientos de los integrantes de dicha agrupación abarcó todo el país acusándoles de conspiración contra el régimen.

El 31 de enero de 1960, la alta jerarquía de la Iglesia Católica justo dos semanas del descubrimiento de la existencia del 1J4 elevó una formal protesta por las grandes desmane y abusos cometidos por el régimen de Trujillo, leyéndose una carta pastoral en toda la iglesia que reclaman la vigencia de los Derechos Humanos y recordaban a las autoridades que “únicamente Dios, autor de la vida tenía derecho de quitarle la vida a un humano”. La carta fechada del 25 de enero de 1960, fue leída en la misa del domingo 31 del mismo año.

La Pastoral fue firmada por el Arzobispo, monseñor Ricardo Piantini, Octavio A Beras, Arzobispo Coadjutor de Santo Domingo, Hugo Eduardo Polanco Brito obispo de Santiago, Francisco Panal Obispo de la Vega, Juan Felix Pepén Obispo de la Altagracia y Thomás F. Reilly Prelado de San Juan de la Maguana, la conducta de la Iglesia fue aún más lejos además protegió a involucrados en el movimiento opositor, con la asistencia de la Embajada de Estados Unidos, alguna de esta últimas fueron trasladada clandestinamente a territorio norteamericano.

El 6 de marzo de 1960, la iglesia Católica de a conocer otra carta pastoral en la que demandaba la libertad de presos políticos, acción que casi coincidió con una petición elevada por el entonces gobierno de Venezuela para una comisión de la OEA investigara las violaciones a los derechos humanos, cometidos por el régimen, solicitud ésta que encontró eco en esa entidad internacional, pero los miembros designados para investigar la situación dominicana, no pudieron visitar la República Dominicana, ante la negativa del generalísimo Trujillo.

La reacción del gobierno no se hizo esperar, inició una persecución en contra de los sacerdotes que llegaron a causar desórdenes por miembros del servicio de inteligencia de Trujillo esto motivo que algunos obispo y sacerdotes tuvieron que esconderse.

El 24 de junio de 1960, Trujillo ordenó asesinar al presidente venezolano Rómulo Betancourt, la reacción internacional se hizo sentir y en una reunión de cancilleres representante de los países miembros de la OEA, se decidió poner sanciones económicas y diplomáticas contra el gobierno de la República Dominicana, y con esto el país quedó aislado, se paralizaron las exportaciones y las compras al exterior.

En 1960 obligó a su hermano Héctor a renunciar, y el 3 de agosto se juramentó apoyado por Trujillo, el Dr. Joaquín Balaguer, que en ese momento contaba con 53 años de edad; durante el gobierno de Balaguer se produjo el indulto a algunos presos políticos, pero el dictador conservó la esencia de poder.

También como un eslabón más a los crímenes cometidos por la dictadura de éste fatídico año, el 25 de septiembre de 1960, fueron asesinados a palos por agentes del SIM Patria minerva y María Tersa
Mirabal y su chofer Rufino de la Cruz. Las hermanas Mirabal en ese fatídico día, regresaron a Salcedo por la carretera que conduce a Puerto Plata, donde habían acudido a visitar a sus respectivos esposos encarcelados en enero de ese año, por sus participaciones en el movimiento de resistencia a la dictadura. Después de ser detenidas por una patrulla militar fueron asesinadas a palos para simular un accidente, los cuerpos sin vida fueron introducidos en el propio vehículo en el que viajaban y arrojados por un precipicio. Este horrible crimen sacudió la conciencia del pueblo y originó una verdadera conmoción internacional.
El sepelio de las hermanas Mirabal se llevó en efecto en Salcedo, donde nacieron, y a pesar de que tropas del ejército, la policía y del SIM tomaron militarmente esa población, centenares de personas, en una conmovedora manifestación de dolor, asistieron al acto, éste entierro se convirtió en el primer desafio de masas populares al régimen de Trujillo. Se dijo que el deterioro de la familia Mirabal Reyes con comenzaron en enero de 1949, cuando varios de sus integrantes abandonaron el baile que se celebraba en la Casa Borinquen antes que el tirano.

Este año fue más visible el deterioro de las relaciones de Estados Unidos con Trujillo,por el descrédito que ya tenía el régimen, muchos diplomáticos renunciaron a sus cargos y no decidieron regresar al país, asilándose en diferentes embajadas. El sentimiento hostil hacía la dictadura creció tanto, que entre los movimientos de oposición se encontraban militares algo que antes no era posible.
La situación en que se encontraba el régimen ya en decadencia los problemas y ataques a los templo católicos a través de las emisoras de radio los sacerdotes eran insultados, el Nuncio papal, el arzobispo Lino Zanini, fue acusado de comunista y insultado a través de la emisora radio Caribe, a los conflictos de la iglesia también se le unieron las presiones de orden económico y un préstamo del FMI de 11.5 millones de dólares.

Trujillo decidió controlar los movimientos económicos y asumió personalmente la presidencia de los bancos. De esa manera tenía casi todos los factores en su contra. Ya un grupo de dominicano tenía pensado en dar fin a la dictadura y en 1960, el presidente Eisenhower, de los Estados Unidos, aprobó un plan para contribuir a deshacerse de Trujillo.


Los Estados Unidos temían que la crisis de la dictadura podía llegar a convertir a la República Dominicana en un país comunista, debido a la fuerte represión que había sostenido el país, en 1960, un grupo de dominicanos había sostenido conexiones con representantes de la CIA.

¿Como se supo que Trujillo viajaría a San Cristóbal?
El teniente Amado García Guerrero, estaba de día libre, como formaba parte del cuerpo de ayudantes militares le era fácil el acceso a la estancia de Radhamés una de las casas de Trujillo en la capital, ubicada en la zona donde hoy se encuentra la Plaza de la Cultura.

Decidió visitar la casa de Trujillo para matar el ocio, uno de los militares de servicio le dijo que Trujillo viajaría a San Cristóbal.

Disimuladamente salió hacia la casa de Modesto Díaz quien vivía cerca, dándole la información.

Modesto informó a Juan Tomás Díaz, Juan telefoneó a Luis Amiama Tió diciéndole que necesitaba el Camon, frase en código que significa que era la hora de atacar el tirano.

Amiama se encargó de correr la voz entre los complotadores. Miguel Angel Bissie puso las armas en el baúl del carro negro de Antonio de la Maza

La carretera Sáchez vía por la cual atacarían al tirano, era un lugar poco habitado por los alrededores además de muchos cocoteros, altas yerbas y frondosos árboles, que convertían la zona en un lugar propicio para el ataque, increíblemente Trujillo había prohibido unos días antes la extrema vigilancia de los temibles carritos cepillos del SIM, para no ser molestado en sus viajes secretos por esa vía.

La cita para esperar al chivo, nombre código de Trujillo en el grupo, se hizo a las 9.00 de la noche. Los 7 atacantes se prepararon en tres carros para el ataque.

El primer carro fue ubicado en el Teatro Agua y Luz Angelita su objetivo era perseguir y atacar a Trujillo. Esta vehículo era un Chevrolet negro ocupado por Antonio Imbert Barreras al volante (con una pistola calibre 45); Salvador Estrella Sadhalá (revolver 38); Teniente Amado García Guerrero (una pistola 45 y una carabina MI) y Antonio de la Maza (una escopeta Remington 32 con cartuchos reforzados y una pistola 45).

El segundo carro estaba ubicado en los alrededores de la feria ganadera, su objetivo era cerrar la avenida o chocar el carro de Trujillo, si se escapaba al primer auto. Este carro era un Old Movil, propiedad de Antonio de la Maza, en él estaban Pedro Livio y Huáscar Tejeda (Armados con una carabina MI y una pistolas 9mm calibre Smith and Wesson).

El tercer carro, era un Mercury, propiedad de Estrella Sadhalá, estaba ubicado en el kilómetro 9 de la carretera Sánchez, su objetivo era trancar el auto de Trujillo si se escapaba de los dos. Estaba ocupado por Roberto Pastoriza (Una pistola Leger)

A la hora de la verdad quisieron echarse para atrás pero Antonio de la Maza dijo que los haría aunque fuera el solo.

A las 9:30 los tiranicidas comenzaron a preocuparse, al no ver aparecer el auto de Trujillo. Anteriormente el día 17 y 24 se había barajado el pleito. A las 9:40 el dictador se despide de su hija; ya en San Cristóbal lo estaban listo para su llegada, Benita la encargada de la casa de caoba, avisó a los guardias y al personal que estuvieran preparados, que el jefe llegaría pronto.

Por fin aparece el chivo, el primer grupo se prepara para perseguirlo, en poco tiempo alcanza el auto de Trujillo.

Zacarías notó rareza, pero no le dió mente en ese momento. Trujillo le ordenó que encendiera la radio en ese momento, para oír la última emisión de noticias.

El carro negro se pone a la par con el de Trujillo de repente y sin notarlo Trujillo ni su chofer, sale el primer disparo hecho por Antonio de la Maza con su escopeta; la explosión arrasó con los vidrios y la cortina de la parte trasera del auto, hiriendo a Trujillo y obligando a su chófer a bajar la marcha, el segundo disparo hirió a Zacarías.

Los atacantes dejaron el carro del tirano a unos 500 metros atrás, dieron la vuelta y se prepararon para atacar de nuevo.


El tirano se repone de la sorpresa diciendo ¡Coño me han herido!, Zacarías le dice vamos a devolvernos que son muchos, e intento dar vuelta, pero Trujillo tenía la puerta abierta preparado para enfrentar a los atacantes.

Zacarías le dijo jefe son muchos, Trujillo le respondió ¡Párate a pelear! El chofer contra su voluntad detiene el auto y se dispuso a buscar una caravina para enfrentar a los complotadores.

El enfrentamiento desigual, entre los dos carros y la valentía demostrada por anciano dictador de 69 años y su chófer, dejó pasmado a los atacantes, quienes se preocuparon al pensar que el tirano podía sobrevivir o escarapeles.

El ruido de los disparo fue escuchado por varias personas, entre ellas el ex- jefe del SIM General Arturo Espaillat (Navajita), quien recordó haber visto pasar al jefe en esos momentos. El y su esposa salieron hacia el lugar donde habían escuchado los disparos, al acercarse vieron el intercambio de disparos, se devolvieron de inmediato, dirigiéndose a la casa del General Pupo Ramón Fernández.

En el escenario Imbert y de la Maza rodearon el auto de Trujillo amparándose en la oscuridad, bajo la cobertura del fuego de Estrella para evitar el escape del Chivo.

Antonio de la Maza fue el primero en tener el blanco perfecto de la figura del tirano, de la misma escopeta que hizo el primer disparo, descargó de nuevo sobre el cuerpo de Trujillo.

Al recibir el impacto mortal, Trujillo dio varios pasos y cayó .

El chofer con su arma descargada, se desliza a la parte trasera en busca de otra carabina, pero al momento de darle uso, recibió un disparo en la parte superior de la cabeza. El impacto de bala lo hirió pero no mató, logrando escurrirse entre los matorrales, siendo la oscuridad su fiel protector.

Antonio de la Maza motivado por el odio y la furia, se acerca al cuerpo del Tirano, lo patea, le quita el revolver que tenía en la mano y le dispara en el rostro, diciéndole “Este guaraguao no come más pollito”.

La bala entró por la barbilla, le fracturo la quijada, le sacó de la boca el puente dental y se alojó detrás del oído izquierdo.

De parte de los atacantes hubo heridos mientras Pedro Livio Cedeño se desangraba sentado en el piso, los demás estaban observando el cádaver del jefe finalmente decidieron introducirlo en el baúl del carro Chevrolet negro. Quitaron el automóvil de Trujillo del camino, escondiéndolo parcialmente en la maleza. Sacaron de él una maleta que contenía trescientos mil dólares. Cuatro de los asesinos estaban heridos.

Imbert estaba herido en el pecho, pero no de gravedad, Estrella, Amado García y Antonio de la Maza tenían heridas menores.

Huáscar regresó con Pastoriza en el Old Mobil, dejando el carro Mercury propiedad de Estrella abandonado.

Tener en el baúl el cadáver del dictador más temible de nuestra historia, causa emociones diversas en los tiranicidas quienes ahora pensaban en la segunda parte del plan.

Nueva versión sobre los hechos de la noche del 30 de mayo de 1961
Documento inéditos obre la muerte del tirano Zacarias de la Cruz, su chófer militar, dijo que Trujillo pudo salir del coche con vida y murió disparando contra los ajusticiadores pudo salir del coche con vida y murió disparando contra los ajusticiadores

Zacarías de la Cruz, el chófer militar de Trujillo la noche del 30 de mayo, narró su versión de lo acontecido ese día al Procurador Fiscal y a un Juez de Instrucción. Ese documento nunca antes había sido publicado y El Caribe lo ha obtenido en exclusiva. Su declaración fue dada casi al morir Trujillo, el 21 de julio de 1961, es decir hace exactamente 40 años al día de hoy, cuando todavía su hijo Ramfis controlaba el país y no se había iniciado el proceso de apertura del régimen, por lo que se podría pensar que su versión de los hechos reflejó la necesidad de mostrar una actitud valiente por parte del dictador en el momento de su muerte.

Sin embargo, lo dicho por Zacarías coincide en muchos aspectos, mas no en todos, con las versiones dadas por algunos de los ajusticiadores que sobrevivieron al hecho. Los aspectos más importantes de su declaración son:

El primer disparo contra Trujillo, que fue de escopeta, fue hecho cuando el carro que conducía Antonio Imbert y en el cual se encontraban Antonio de la Maza, Salvador Estrella Sadhalá y el Teniente Amado García Guerrero, todavía estaba detrás del de Trujillo y no, como según las versiones de tres de los participantes (Antonio Imbert, Huáscar Tejeda y Salvador Estrella Sadhalá), cuando éste estuvo al lado del de Trujillo. Ese primer disparo hirió al dictador.

Por otras versiones se sabe que quien lo hizo fue Antonio de la Maza, quien estaba en el asiento delantero derecho del vehículo. Zacarías le sugirió a Trujillo que se fueran del lugar, pero el dictador insistió en que se parasen a pelear. Salvador Estrella Sadhalá, ya preso, dijo que Trujillo ordenó: "Párate a pelear".

Desde el vehículo con los cuatro héroes y mientras rebasaban el carro del dictador, se efectuaron disparos con un fusil M-1. Algunos pudieron haber impactado en Trujillo. Por otra versión se sabe que quien le disparó fue Amado García Guerrero, que estaba en el asiento trasero derecho. Al ordenar Trujillo que se detuvieran, el vehículo conducido por Imbert les rebasó y éste luego tuvo que frenar y volverse. Entonces el vehículo de los héroes dobló y bloqueó el lado derecho de la autopista.

Zacarías trató de volver su auto hacia Ciudad Trujillo, pero no lo hizo pues Trujillo, mal herido, optó por desmontarse del carro y pelear en la intemperie, sin la protección del interior del vehículo. Eso cuadra con la declaración que en la cárcel dio Huáscar Tejeda.

La única arma que utilizó Trujillo fue un pequeño revólver 38 de bolsillo. Zacarías le advirtió a Trujillo que él también había sido herido. Como su carro ya se había detenido, pudo disparar con un rifle M-1.

El dictador, ya fuera del carro, también disparó con su revolver, avanzando 3 ó 4 metros desde el frente de su automóvil, moviéndose al descubierto hacia los vehículos que le atacaban. De pronto cayó de bruces, inerte, presumiblemente ya muerto. Zacarías, ya solo, siguió disparando con su M-1 y luego con una ametralladora Luger. Vió cuando uno de los héroes avanzó hacia el cuerpo de Trujillo, lo que aprovechó para tirarle y herirle.

De los integrantes del automóvil de los cuatro héroes, tres recibieron heridas leves: Amado García Guerrero, Salvador Estrella Sadhalá y Antonio Imbert. Al acabársele los tiros a Zacarías, salió del carro para buscar una ametralladora que estaba en el asiento de atrás del mismo y entonces fue alcanzado por un tiro en la cabeza y se desmayó. En total recibió 9 impactos. De creerse su versión, los héroes no lo vieron ni lo remataron cuando se acercaron al vehículo.


Eso es improbable, luce más bien que Zacarías se ocultó en la finca que en ese entonces bordeaba la autopista. Zacarías no cita la llegada del segundo vehículo, manejado por Huáscar Tejeda y donde estaban Pedro Livio Cedeño y Fifí Pastoriza.

Debió haberse desmayado antes, por lo que la grave herida que sufrió Pedro Livio entonces fue hecha por uno de sus compañeros. Luis Salvador Estrella, en su libro, probablemente en base a lo narrado por Salvador Estrella la misma noche del 30 de mayo antes de esconderse, coincide en que el segundo vehículo llegó después de muerto Trujillo y que fue Salvador quien, por error, hirió a Pedro Livio, quien en efecto obtuvo heridas de una pistola 38.

El único que usó ese arma esa noche fue Salvador

Esta versión de los hechos difiere en detalles importantes de lo declarado por Antonio Imbert a la prensa y también de lo dicho por Huáscar Tejeda, Pedro Livio Cedeño, Roberto Pastoriza y Salvador Estrella Sadhalá bajo interrogatorio cuando fueron detenidos y de lo que luego contaron a sus amigos en la cárcel, antes de ser asesinados en noviembre de 1961

La segunda versión del chófer. En un libro publicado en España en 1965 por el ecuatoriano Gerardo Gallegos, aparece una segunda declaración jurada de Zacarías, efectuada en Madrid en 1964.

Allí exagera un poco su declaración de 1961.Pone a Trujillo a decir: "Zacarías, párate que estoy herido". Y luego: "Para Zacarías, coge la ametralladora, vamos a pelear, que estoy herido".

Allí se cita la llegada del segundo vehículo y agrega que fue Trujillo quien, con su revólver, hirió a Pedro Livio Cedeño, que había llegado en ese segundo vehículo y que el dictador disparó los seis proyectiles de su revólver y que murió cuando ya no contaba con balas.

Esta segunda versión, reproducida en la prensa dominicana en 1999, es la que ha sido citada por algunos dominicanos que se han especializado en el tema y que tienden a defender el trujillismo.

La suerte de Zacarías

El chófer de Trujillo fue condecorado por el Presidente Balaguer en junio de 1961.

Al caer los remanentes de la dictadura, Zacarías junto a Ramfis Trujillo y otros, se fue a vivir a España, regresando al país en 1966, al asumir el gobierno Joaquín Balaguer, siendo entonces nombrado en un alto cargo en el Consejo Estatal del Azúcar (CEA), en el departamento encargado de reclutar haitianos para el corte de la caña.

Murió el 3 de junio de 1999 a los 93 años de edad. El presidente Leonel Fernández ordenó que fuese sepultado con honores militares. Última Hora editorializó: "Con la muerte de Zacarías de la Cruz se esfuma la posibilidad de conocer, de primera mano y a través de un testigo de excepción, más detalles reveladores sobre el ajusticiamiento de Rafael Trujillo en 1961 y otros aspectos sobre la vida privada del dictador que dominó toda una época de la vida contemporánea.

Por una suerte de invariable convicción que algunos nunca entendieron cabalmente pero que todos debieron respetar por su firmeza de carácter, Zacarías fue siempre una tumba en la que nadie pudo penetrar para que hablara sobre lo que conocía como chofer preferido de Trujillo".





EL CARRO DEL DICTADOR

El carro de Antonio de la Maza
Antonio que Trujillo no podía estar herido cuando se inició la balacera.
Antonio Imbert es el único otro testigo de los hechos que pudo hacer una declaración formal sin cohersión sobre lo que ocurrió.

En su más amplia declaración a la prensa sobre el asunto, en 1964, explicó que el primer tiro, el de Antonio de la Maza, lo trató de dar cuando los dos vehículos estaban paralelos y que apuntó a Zacarías, pero la escopeta le falló. También erró el segundo, porque coincidió con el frenazo que dio Zacarías.

A unos 500 metros Antonio Imbert dio la vuelta en redondo y el vehículo se detuvo en el carril derecho de la pista, como a 15 metros del de Trujillo, el cual estaba estacionado a la derecha y del cual tiraban con una ametralladora. Los cuatro héroes salieron del vehículo y tuvo lugar un intercambio de disparos que duró unos cuatro minutos.

Considera que Trujillo no pudo haber estado herido al iniciarse la balacera, pues los dos escopetazos de De la Maza habían fallado. No cree que Trujillo disparó con un revólver, tal vez con una ametralladora.

Imbert y De la Maza entonces avanzaron hacia el carro de Trujillo, recibiendo Imbert una ligera herida en el pecho. De la Maza fue por detrás del carro de Trujillo, quien se encontraba parado fuera del mismo.Imbert oyó un disparo de la escopeta de De la Maza, el cual a quemarropa le dio en el hombro a Trujillo quien se quejó por el dolor. Este caminó y se puso frente a las luces de su propio carro, y, en ese momento Imbert le disparó.

Trujillo cayó sentado y luego boca arriba, muerto, con la cabeza hacia Haina. Fue tan sólo en ese momento que llegó el segundo carro, manejado por Huáscar Tejeda y con Fifí Pastoriza y Pedro Livio Cedeño. Este último en ese momento fue herido por un disparo en el vientre, proveniente ya sea de Zacarías, Amado García Guerrero o Salvador Estrella Sadhalá.

Imbert fue al carro de Trujillo y tomó un revólver 38 que encontró en el asiento de atrás, y que todavía estaba con su cinturón, por lo que no cree que Trujillo lo usara.

              La declaración del chófer de Trujillo

Juzgado de Instrucción de la Primera Circunscripción del Distrito Nacional (21/7/1961)
¿Qué podría usted informarnos en relación al atentado criminal perpetrado la noche del 30 de mayo del año en curso, contra la ilustre persona del Generalísimo doctor Rafael L. Trujillo Molina, y con el cual usted fue herido? Yo era encargado de los vehículos privados del Jefe y era la persona que el Jefe utilizaba como chofer para sus viajes personales tanto en la ciudad como en el interior.

Alrededor de las 8 p.m., del día 30 de mayo del año en curso, cuando él se preparaba a dar su acostumbrado paseo por la avenida George Washington, me dijo que me preparara para ir a la Hacienda Fundación.

Yo le pregunté entonces: "Jefe, ¿sigo detrás o lo espero aquí? "Él me contestó entonces: "Espere aquí".


Luego, como a eso de la 9:40 p.m., el Jefe regresó del paseo, subió a su casa de la Estancia Radhamés, donde yo lo esperaba y más tarde volvió a bajar, a las 9:45 p.m. Momentos antes, el Teniente Pedro de la M.G.D. y quien servía como camarero del Jefe había preparado el maletín que acostumbraba a llevar el Jefe y que, según me expresó éste, dicho maletín contenía una gran cantidad de dinero por lo pesado que estaba.

Partimos de la Estancia Radhamés a la residencia de doña Angelita Trujillo, ubicada en la avenida Máximo Gómez, donde el Jefe permaneció como diez minutos. El Jefe salió de la casa y se montó en la parte trasera del carro marca Chevrolet, modelo 1957, color azul, BelAir.

De ahí, conduje el carro por la derecha en la George Washington, avanzando hacia la autopista, marchando a una velocidad estable de 90 kilómetros por hora. Momentos antes de llegar al Bar Restaurante El Pony, rebasamos un automóvil Mercedes Benz.

Proseguimos marcha por la autopista en dirección a San Cristóbal, y aproximadamente después de haber avanzado un kilómetro después del último poste del alumbrado eléctrico, repentinamente sentí un disparo desde un carro que iba detrás con las luces apagadas.

Al mismo tiempo que sentí el disparo, que supongo fue de escopeta por la enorme detonación, pude darme cuenta de que el mismo vehículo que creo que nos perseguía, encendió las luces y volvió y las encendió. Segundos después, el Jefe me expresó: "Estoy herido, coge la ametralladora y párate a pelear". Entonces, yo le contesté: "Jefe, son muchos, vamos a ver si nos vamos, quiero salvarlo". Él volvió a repetirme: "Coge la ametralladora y vamos a pelear, que estoy herido".

Mientras tanto, el carro que nos perseguía nos había rebasado por la derecha, tirándose un poco al paseo y desde el carro que lo rebasaba se hicieron disparos, que por su rápidez, presumo eran de fusiles ametralladoras; todas esas balas se pegaron en el carro y entiendo que algunas de ellas le dieron al Jefe.

El carro que nos rebasó se tiro aun más a la derecha en el paseo, a consecuencia de yo haberle tirado encima el carro que conducía con el propósito de hacerlo salirse de la autopista. Pero al ser un carro tan veloz, de más potencia que el mío, pudo rebasarme y se cruzó hacia la izquierda, atravesándonos y debiendo yo frenar para no chocar con el carro que se me cruzó.

En esos momentos en que frenaba, traté de virar el carro nuestro hacia Ciudad Trujillo, desviándome hacia la izquierda y quedando nuestro vehículo ubicado con el frente izquierdo ligeramente introducido en la grama central de la autopista.

Al detenerme y volver la cara hacia detrás para mirar al Jefe, había abierto la puerta y se apresuraba a desmontarse, teniendo ya un pie en tierra.Lo vi bajar deslizando su cuerpo hacia el estribo, dándome la impresión de que estaba mal herido.

Mientras bajaba hacia el estribo, pude ver que con sus manos buscaba en los bolsillos traseros un revólver pequeño calibre 38 corto, que acostumbraba portar y que fue la única arma que utilizó.

Mientras tanto, desde el automóvil enemigo que nos había rebasado y el cual se había ubicado en la pista contraria a la nuestra, es decir, dirección oeste-este, se había detenido a unos 13 metros de distancia del nuestro, con el frente delantero derecho saliendo de la autopista y penetrando en el paseo derecho de ellos. Los ocupantes de este automóvil ya se habían desmontado y nos disparaban con nutrido fuego hacia nosotros. En esos momentos, le dije al Jefe: "A mí me hirieron también".El fuego que se nos hacían era cada vez más intenso.

El Jefe se desmontó del vehículo y avanzó hacia la parte delantera derecha, y pude ver que disparaba con su revólver hacia los enemigos, con su pequeño revólver. Mientras tanto, yo tomé un fusil automático M1 (semi) y comencé a disparar sobre ellos.

Cuando yo comencé a disparar, fue cuando vi al Jefe que avanzaba tres o cuatro metros delante del bómper del carro y cayó de bruces con el frente hacia el pavimento, dando media vuelta al caer, cayendo inerte. Presumo que el Jefe cayó muerto ya que no lo vi moverse más durante el tiempo que duró el combate que yo sostuve con los asaltantes.

Descargué el fusil M-1 semi-automático con el cual disparaba y tomé una ametralladora Luger corta, disparando hacia el enemigo de manera intermitente, ya que debía racionar mis cápsulas para el combate que yo entendí se prolongaría.

Vi cuando uno de los asaltantes avanzó hacia el cuerpo inerte del Jefe y al llegarle cerca le disparé algunas cápsulas que lo hirieron, dejando caer el asaltante su pistola o dando gritos de que se sentía herido. Luego, después me salió otro asaltante delante del carro disparando hacia mí; yo entonces le contesté con disparos, habiéndome dado cuenta que había caído y su pistola había caído en el pavimento, pero prontamente se levantó y volvió hacia su carro.

Luego, cuando se acabaron los tiros de la ametralladora que yo portaba adelante, abrí la puerta del lado derecho del carro y me desmonté para coger la ametralladora del Jefe que estaba detrás del carro. Logré alcanzarla, y cuando me disponía a sobarla para disparar, fui
alcanzado una vez más en la cabeza, por un disparo que me derribó, dejándome sin sentido.
Es lo último que recuerdo en relación al asalto y al combate, en el cual recibí heridas en las dos piernas, en el muslo izquierdo y dos heridas en el vientre, dos heridas en el hombro derecho, una herida en el tobillo derecho y una herida en la cabeza que me fracturó o astilló la parte superior del frontal.
Cuando recobré el conocimiento, un tiempo después que no puedo precisar, encontré la ametralladora Thompson a unos pasos de mí, así como algunas distancias de la ametralladora, en el lugar donde vi caer al Jefe, el kepis que éste usaba esa noche.
Recogí ambas cosas y me senté en una verja situada a la derecha de donde me encontraba y esperé unos cinco minutos para ver si me traía a Ciudad Trujillo, ya que el vehículo en que nosotros andábamos no estaba en el lugar del hecho y los asaltantes tampoco se encontraban ya en ese lugar, suponiendo yo que se habían llevado el cuerpo del Jefe.
Momentos después, aparecieron algunos campesinos, quienes fueron los que me condujeron hacia la antigua carretera Sánchez, donde fui trasladado al Hospital Marión donde quedé internado, habiendo sido dado de alta el día 17 de junio de este año.

¿Tiene usted algo más que declarar?Con lo cual dimos por terminado el presente interrogatorio que después de leído al declarante y expresar su conformidad, lo firma junto con nosotros y el secretario que certifica· Zacarías de la Cruz mayor. Declarante Wilfredo Mejía Alvarado Juez de Instrucción· Ricardo Fco.


CONDECORACIONES RECIBIDAS POR RAFAEL LEONIDAS TRUJILLO MOLINA
GRAN CORDÓN DE LA ORDEN DE ISABEL LA CATOLICA (ESPAÑA)
GRAN CRUZ DE LA ORDEN JEROSOLIMITANA DEL SANTO SEPULCRO
MEDALLA DE ORO DE LA PAN AMERICAN SOCIETY (NEW YORK)
GRAN CRUZ DE LA ORDEN DE CARLOS MANUEL DE CESPEDES (CUBA)
GRAN CRUZ DE LA ORDEN HONOR Y MERITO (HAITI)
GRAN CRUZ EN BRILLANTES DE LA ORDEN DEL PERU
BANDA DE LA ORDEN DE LA REPUBLICA (ESPAÑA)
GRAN CRUZ DE LA ORDEN DE SAN GREGORIO MAGNO (SANTA SEDE)
EL COLLAR DE LA ORDEN AL MERITO (CHILE)
EL COLLAR DE LA ORDEN DEL AGUILA AZTECA (MEXICO)
GRAN CRUZ EXTRAORDINARIA DE LA ORDEN DE BOYACA (COLOMBIA)
GRAN COLLAR DE LA ORDEN DEL LIBERTADOR (VENEZUELA)
GRAN CRUZ DE LA ORDEN NACIONAL DEL CONDOR DE LOS ANDES (BOLIVIA)
GRAN CRUZ DEL MERITO EXTRAORDINARIO LIBANES
GRAN CRUZ DE LA ORDEN DEL MERITO CON BANDA DE TRES BORLAS (ECUADOR)
GRAN CRUZ DE LA ORDEN VASCO NÚÑEZ DE BALBOA (PANAMA)
GRAN CRUZ NACIONAL DE LA LEGIÓN DE HONOR (FRANCIA)
EL GRAN CORDON DEL MERITO DE LA CARIDAD DE LA ORDEN FRANCESA DE LA CRUZ DE SANGRE
COMENDADOR DE LA ORDEN DE LA CORONA DE ITALIA
GRAN CRUZ DE LA ORDEN HONOR Y MERITOS DE LA CRUZ ROJA CUBANA
GRAN CORDON ROJO CON BORDES BLANCOS DE LA ORDEN CHINA DEL BRILLANTE JADE, BAYLIO
GRAN CORDON DEL HONOR Y DEVOCION DE LA SOBERANA

esfemerides:
El 23 de agosto de 1952, nace Aida Trujillo Ricart nació en la entonces Ciudad Trujillo , hija de Rafael Leonidas Trujillo Martínez (Ramfis) y de Octavia Ricard Martínez (Tantana). su abuelo materno es Pedro Adolfo Ricart. Asu vez Aida Es madre de Carlos, Jaime, Haydeé y Nicolás. Actualmente es escritora La escritoria que se nacionalizó española, ganó el Premio Nacional de Novela 2008, con su narración “A la sombra de mi Abuelo”, cuya certificación le fue enviada a la residencia de su hija.



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