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viernes, 12 de febrero de 2010

Predominio Haitiano

Predominio Haitiano

  1. Causas de la Ocupación

A partir del 9 de febrero de 1822 se inicia el período de la ocupación haitiana en Santo Domingo, cuyo predominio abarcará 22 años. La dominación haitiana, que también es unificación política como búsqueda de una integración sociocultural, produce una honda huella en la que se define a partir del siglo XIX como sociedad Dominicana son numerosas las razones que se dan para explicar las causas de la ocupación haitiana que hereda Jean Pierre Boyer, a quien llaman el unificador de Santo Domingo por integrar el norte y el sur del Haití, así como también el territorio de su país con el dominicano.

Boyer, al asumir el mando total de la República Haitina, heredaba una situación conflictiva como resultado de dos modos opuesto de gobierno. En el norte operaba el reino de Henri Christofer, cuya capital era Cabo Haitiano, se siguió el modelo agrario político promovido por Toussaint y Dessalines. La plantación era unidad productiva y en ella trabajaban campesinos asalariados y adscritos bajo la vigilancia de oficiales del ejército en el reino constituyeron la nobleza militar. Mientras en el norte la tierra no se dividió, en el Sur ocurrió lo contrario; en la República de Petion, cuya capital era Puerto Príncipe, se empleo la política agraria de la tierra en parcelas. Cuando Boyer asumió el control de ambos Estados.

Cuando Boyer asumió el control de ambos Estados, la unidad territorial le planteó serios problemas, especialmente cuando buscó ganarse la lealtad de los militares del Norte y éstos la aspiración de escoger a los repartimientos que se habían seguido en el sur, en vez de seguir el regimen de las plantaciones.

Estas aspiraciones hacían las tierras que Haití no fueran suficientes por la que buscó la solución en Santo Domingo, por consiguiente , la causa fundamental de la ocupación llevada a cabo por Boyer fue la necesidad de encontrar tierras para los hombres del ejército; y esas tierras eran abundantes en Santo Domingo, donde existían condiciones favorables que facilitaban la apropiación de las misma.

Otra causa favorecen la necesidad que tenían los haitianos de llevar cabo la ocupación y el dominio. Entre estas causas tenemos el criterio lanzado por Toussaint de que la "Isla era una e indivisible", cuando apoyado en el tratado de Basilea, ocupó a Santo Domingo se convirtiera en un territorio propicio para que los franceses invvadieran y buscaran recuperar su antigua colonia.

Además, la campaña unionista promovida por los emisarios de Boyer en el sector Español creó un ambiente de opinión, simpatía y adhesión a la vecina república, especialmente entre la gente de color y entre los esclavos. Por último la oportunidad que encontraron cuando Núñez de Cáceres produjo la independencia, ya que no era lo mismo invadir un territorio que era posesión de España, que invadir un Estado recién creado.

La ocupación de Boyer correspondió a la tercera invasión que procedía de Haití. La misma se produjo sin derramamiento de Sangre, y fue aceptada pasivamente por la población que se definía como dominicana; esta aceptación se debió quizás al terror que habían infundido las invasiones haitianas anteriores, y a la superioridad del ejército de Boyer.

La pasividad puso de manifiesto debilidad de los dominicanos en todos sus aspectos: económico, político e ideológico. José Gabriel García explica este hecho señalando lo siguiente "... a la vez que empobrecido el comercio, muerta la industria y aniquilada la riqueza pública, habrían sido necesario de mucha abnegación y patriotismo de parte de la masa común del pueblo, para que atendiendo a la voz del deber, respondiera a su llamamiento en el sentido de sostener el orden de cosas creadas...."

2- Implicación y medidas del Régimen de Boyer

La invasión haitiana de originó la unidad de dos territorios que se habían llamado Santo Domingo y que a partir de 1821 comensaron a llamarse Haití. Si alguna implicación conlleva a la unidad geográfico-Insular, la constituyen los caracteres que ofrecen por separados las dos sociedades. Mientras los haitianos poseían una base cultural Fanco-africana y estaban definidos políticamente como nación, los dominicanos eran poseedores de una base cultural hispánica y sin definición nacional, salvo la identidad que le vinculaba a España.

Este contraste se empaña con la diferencia lingüística y la conciencia religiosa de ambos conglomerados. Los dominicanos de lengua castellana y de arraigada conciencia eclesiástica; los haitianos , de lengua combinada (Creole) y con una creencia y práctica religiosa mezclada también (Vudú). En términos poblacionales, el grupo de los haitianos era mayoritario, más homogéneo y con un fuerte pensamiento racial contra los blancos, producto del régimen esclavista a que fueran sometidos. la población dominicana, en cambio, era minoritaria, más heterogénea en terminos raciales y de prejuicios matizados. Los haitianos eran anti-esclavistas, mientras que en Santo Domingo la esclavitud era realmente legal que quedaba de los siglos anteriores al siglo XIX.

Por esa razón, la primera medida pública que tomó Boyer al asumir el poder en Santo Domingo fue abolir la asclavitud. Esta medida de carácter social no sólo produjo un cambio de estratos, sino que muchos esclavos al convertirse en hombres libres también pasaron a ser propietarios. Pero esta medidas se relacionaron a otras que se tomaron. Entre ellas se cuentan:

  1. El establecimiento de un gobierno militarizado a la cabeza del cual quedó el general Gerónimo de Borgellá, comandante y Gobernador General de Santo Domingo .
  2. La división de la zona en cuatro departamentos: Santo Domingo, al mando de Borgellá; La Vega a cargo del general Placide Lebron; Puerto Plata, bajo la administración del general Jacques Simón; y Santiago, al mando del general Prophete Daniel. Cada uno de los departamentos contaba con una dependencia militar constituida por un regimiento y varias compañías de infanterías.
  3. Reclutamiento de los jóvenes para el servicio militar y la formación de batallones formados por morenos y negros libertos, que dieron origen al regimiento defensivo departamentos.
  4. La convocatoria de asamblea comunales para que habitantes dominicanos estuvieran representados por la cámara de diputados y senadores del Congreso Republicano.
  5. Sustitución de los escudos de armas y símbolos hispánicos que se encontraban en los sitios públicos por los escudos y símbolos de la República de Haití.
  6. Imposición de medidas autoritarias y restrictivas; prohibición de la vagancia, establecimientos de impuestos, cierre de muchas iglesias y persecución del clero, en especial del Arzobispado Pedro de Valera quien se negó a reconocer el gobierno haitiano e inicio una resistencia después de Borgellá le informó al cabildo eclesiástico que el gobierno no seguiría pagándole los sueldos y decretos la apropiación de los bienes de la Iglesia.
  7. Obligatoriedad de los propietarios a registrar sus bienes y títulares de acuerdo a la jurisprudencia franco-haitiana.
Con muchas de las medidas políticas el régimen de Boyer buscó el establecimiento de un Estado unificado y de una sociedad integrada. Esa búsqueda también se explica en otras medidas integrada. Esa búsqueda también se explica en otras medidas como figuran el uso del idioma francés en los asuntos oficiales y el intento de enseñarlo en la enseñanza primaria. También limitó ciertas costumbres ya arraigadas entre los dominicanos como lo eran la celebración religiosas tradicionales y el juego de gallos.

Pero, estas medidas socio-políticas tienen que ver con las de carácter económico que se tomaron, entre ellas sobresalen el establecimiento de un régimen agrario apoyado en el repartimiento de la tierra para estos se utilizaron las tierras de los colonos que habían emigrado, las pertenecientes al Estado Español y las que confiscaron a la Iglesia.

No solamente se tendió a buscar que tierras productiva, sino también a transformas los hatos en las tierras agrícolas también se prohibió el libre comercio con las otras islas antillanas y estableció que la actividad comercial debía ser ejercida por ciudadanos haitianos o habitantes extranjeros que juraron fidelidad al Estado. Se trajeron habitantes negros de Estados Unidos para que ayudaran al incremento agrícola en aquellas zonas despoblaras. Muchos de ellos se ubicaron en Samaná.

Otra medida fue la ordenanza de 1825 que dispuso que la zona de Santo Domingo, al ser parte del territorio del territorio nacional, tenía que constribuir al pago de 4,586,010 pesos anuales como parte de la deuda de 30 millones. Dicha deuda debía pagarse a condición de que Francia reconociera la independencia de Haití y en compensación por todos los bienes coloniales que se perdieron durante la colonización haitiana.

Se estableció tambien un código real, que se define como el conjunto de leyes tendiente a organizar el trabajo agrícola tratando de conciliar el sistema de plantaciónes con el de parcelas.

Entre las disposiciones que encierra dicho código se encuentran:
  • la obligación de trabajar la tierra que tenían aquellos habitantes que no fueran funcionarios o tuvieran profesión.
  • El usufructo de una parte de la producción como forma de salario.
  • La regulación del pago del trabajo por parte de los propietarios y trabajadores.
  • La prohibición de la y el control sobre la movilidad de los agricultores y sus familiares (Para salir era necesario un permiso firmado por el administrador o propietario).
  • La obigación de cultivar productos que favorecieran el comercio nacional de exportación: Cacao, caña y algodón...
  • El deber que tenían las mujeres de trabajar hasta el cuarto de mes de preñez y después de cuatro meses de paridas.
  • Las celebraciones de fiestas y eventos limitados a los fines de semana.
La aplicación del Código Real no funcionó debido a una serie de inconvenientes. Uno fue la renuencia que manifestaron los haitianos a trabajar forzosamente, y además un gran número de parceleros que cultivaban productos de subsistencia no manifestaron interés por convertirse en asalariados. Por otra parte, los habitantes dominicanos habían estado por casi tres siglos sin ninguna obligación de trabajo, por lo que desconocían lo "obligatorio" de este.

Finalmente, quienes debían hacer cumplir las disposiciones del código eran los militares y los mismo eran a la vez los dueños de las tierras, lo mismo ocurrió con algunas medidas socio-políticas que no pueden cumplirse del todo, debido a limitaciones, inconvenientes o resistencia. Pero la medidas en general, como el predominio haitiano, produjeron numerosas consecuencias.

3- Las consecuencias del predominio Haitiano

Son diversas las opiniones que dan diferentes historiadores y escritores acerca de lo que presentó el predominio haitiano para la sociedad de Santo Domingo. Mientras autores Marrero Aristy juzgan de "opresora y de ennegresedora" a la dominación, señalando que originó un retaso para el país a lo largo de un siglo, otros autores como Jiménez Grullon opinan que produjó un avance tanlo en los político como en lo social.

De todas maneras, la estimación o desestimación de los que representó el predominio haitiano es una valoración que se hace a partir del hecho mismo, que durante los 22 años produce un gran número de consecuencias. El régimen haitiano produjo una mayor integración social al abolirse la esclavitud; provocó la casi liquidación del latifundio debido a los repartimientos de tierras de muchas regiones; aumentó la producción agrícola como resultado de la obligación de cultivar la tierra; ordenó la creación de un campesino libre que apoya en una economía de minifundio o conuquero estimuló la actividad del comercio local de menor cuantía.

En oposición al campesinado libre existió un campesinado que no se benefició de los repartimientos de tierra y que debió trabajar al servicio de los propietarios. Otras consecuencias fueron que el llamado comercio mayor de exportación se estancó debido al control de ejercer la actividad de comerciante y a la carencia de libertad de empresa.

Algunos propietarios recurrieron al contrabando como repuestas a las restricciones comerciales impuestas, negociando ciertos productos como la madera. La aplicación muchas veces abusiva del Código Real provocó la emigración de numerosas familias o produjo brotes políticos que fueron duramente reprimidos.

De estos brotes el más notorio fue la conjuración de los Alcarrizos, encabezado por Baltazar de Nova y el presbitero Pedro González para 1824, quienes como sus seguidores eran partidarios de la vuelta a España, la dominación haitiana dio a los dominicanos una experiencia constitucional, ya que numerosos habitantes participaron en las instituciones republicanas, como el congreso y el ejército.

En este último organismo consiguieron entrenamiento militar muchos jóvenes dominicanos. Provocó además un estancamiento educativo, ya que el servicio militar obligatorio llevó al cierre de la Universidad reabierta durante la España Boba, como también el Código Real prohibió que los hijos de los trabajadores asistieran a la escuela, lo cuál ahogó la instrucción en general.

Causó el fortalecimiento del campesinado libre, del crecimiento de los cosecheros del tabaco en la región del Cibao y del negocio de contrabando de madera.

Creó tambien una resistencia a la integración sociocultural buscada por Boyer, quien recomendó a los haitianos que estudiasen "Las maneras españolas para lograr una mejor fusión". Esta resistencia preservó la identidad hispánica. Por ultimo, planteó el autonomismo y el independentismo dominicano, el cual se encausa a través de la reforma haitiana.

4- La reforma haitiana y la crisis del régimen de Boyer

A pesar vde que Boyer mantuvo en su administración instituciones legislativas, juridicas y un tren burocratico actuaba de manera personalista, bordeando el tránsito de la ley o imponiendo su criterio.
Tal manera de gobernar afectaba a toda la población que constituía la República de Haití y fue creando un ambiente de oposición. En cuanto a las disposiciones autoritarias de Boyer afectaban los intereses económicos de los grandes y pequeños propietarios, o cuando su comportamiento chocaba con principios liberales o republicanos. El autoritarismo de Boyer y la oposición al mismo originó la Reforma Haitiana.

La reforma es un movimiento de la clase media liberal haitiana que surge con la creencia de la "Sociedad de los Derechos del Hombre y del Ciudadano" bajo la orientación de los diputados Herad Dumesle y David Saint Preux, quienes habían sido expulsado numerosas veces y otras tanto a reelegir.

La reforma surgió en el sur de Haití, donde pequeños opsitores estaban en contacto con pequeños propietarios a quienes atrajeron con nuemerosos banquetes y brindis en medios de los cuales se pronunciaban discursos patrioticos y se entablaban discuciones cargadas de criticas a Boyer.

Al movimiento se le llamó la Reforma por que sus miembros o simpatizantes demandaban cambios tales como la creación de Escuelas primarias, secundarias, mejoras militares y creación de obras públicas. Para 1840 se le acusaba a Boyer de ser el causante de el abandono de la agricultura y la miseria general de toda la república. También se le acusaba de violar los derechos ciudadanos y de propiciar la ineptitud de los tribunales y la deficiencia de la administración pública.

La oposición y propaganda antiboyeristas provocaron que el régimen usara métodos represivos que sirvieron para fortalecer en los reformista quienes convirtieron al militar Charles Herard en su máximo líder. Para 1842, el movimiento ya se había establecido sus contacto con la oposición que también manifestaban muchos dominicanos no solamente contra Boyer, sino contra la misma dominación de los haitianos, para el señalado año de 1842 la caída de Boyer era inevitable, como también era inevitable la desintegración de un territorio republicano unificado a pesar de las notables diferencias que se daban entre las dos zonas que lo componían.

domingo, 7 de febrero de 2010

Buenaventura Báez Méndez

Buenaventura Báez
Buenaventura Báez Méndez nació el 20 de octubre de 1812, en Azua de Compostela(Cabral, República Dominicana hiho de hijo de Pablo Altagracia Báez y Teresa de Jesús Méndez esclava apodada (Juana Méndez). Presidente de la república en cinco ocasiones.

Baez era hijo de una ex-esclava llamada Juana Mendez, y heredó la fortuna de su padre un adinerado comerciante azuano.
Estudió en Europa, donde aprendió a hablar varios idiomas tales como el francés, inglés y entendía creole. Fue Diputado por Azua a la Constituyente haitiana, habiendo, con anterioridad, participado activamente en el movimiento reformista que derroco a Boyer.

Deseoso de labrar un porvenir brillante a su primogénito, Pablo Báez lo envió a estudiar a Inglaterra. Buenaventura Báez no realizó estudios universitarios formales, pero desde joven sobresalió por su elevado nivel cultural. Hasta el final de su vida fue un lector voraz, lo que le permitió conocer las principales teorías sociales y políticas y estar al tanto de la evolución de los procesos internacionales.

Su prolongada estadía en Europa lo situó por encima de la media cultural de los jóvenes del sector social superior, ya que la Universidad de Santo Tomás de Aquino había sido clausurada por las autoridades haitianas y muy pocas personas disponían de los recursos para enviar a sus hijos a estudiar al exterior.

La riqueza de su padre y su talento le facilitaron la temprana incursión en la política haitiana como representante de la región de Azua. Además de la afición por la política, Báez mostró interés por los negocios, al igual que su padre. En los primeros tiempos de vida adulta, antes de dedicarse de lleno a la lucha por el poder, ayudó a su padre en los negocios, contribuyendo a acrecentar la riqueza familiar.

Como alcalde de Azua al momento de la proclamación de Declaración de independencia en Santo Domingo, se opuso a la proclamación de la plaza, postura que luego varió al ver la magnitud del movimiento separatista y la cantidad de comprometidos que había en Azua. Destacó en la Batalla de Azua del 19 de marzo de 1844.

Redactor de la Constitución de 1844

A pesar de su paso equívoco el 27 de febrero, Báez tuvo que ser tomado en cuenta por su talento. Fue electo para la asamblea que sesionó en San Cristóbal y aprobó la primera constitución de la República Dominicana, el 6 de noviembre de 1844. Siendo el más capaz de dicha junta constituyente, tomó las principales iniciativas en los trabajos. Por ejemplo, por moción suya se acordó que las personas de los constituyentes eran inviolables mientras se desempeñaran en sus funciones, una forma de tomar distancias frente a la influencia avasalladora de Santana. Por lo visto, se desarrollo una situación de tensión entre los integrantes de la Junta Central Gubernativa y los constituyentes, a pesar de que ambas partes tenían posturas conservadoras.

Gracias a que Báez había tenido la experiencia de la asamblea constituyente de Port-au-Prince, el año anterior, los delegados reunidos en San Cristóbal acordaron que dirigiera la comisión encargada de redactar el proyecto de constitución, y el grueso del documento parece haber sido obra de Báez. Entendiendo que procedía el establecimiento de un orden político moderno, similar al existente en los países más civilizados, Báez se inspiró sobre todo en la constitución de los Estados Unidos, aunque tomó en cuenta también la haitiana. El documento aprobado todavía no tenía un carácter exactamente liberal -por ejemplo, estatuía restricciones al derecho de elegir y ser elegido-, pero contenían muchos aspectos de la constitución liberal, como la separación de poderes.
Santana fue nombrado presidente durante dos períodos consecutivos, pero se negó a tomar posesión bajo esa constitución, exigiendo que se le reconocieran potestades absolutas. Los constituyentes se vieron forzados a incluir el famoso artículo 210, que otorgaba al presidente facultades dictatoriales.

Báez fue destinado en 1846 a una misión a Francia e Inglaterra con el fin de obtener el reconocimiento de la República Dominicana. Esa misión duró alrededor de dos años, tiempo en el que Báez estuvo alejado de los asuntos del gobierno. Al retornar al país fue designado miembro del Consejo Conservador, nombre que en ese entonces tenía la Cámara Alta, hoy conocida en nuestro país como Senado. En los debates en ese organismo, se distinguió como exponente de propuestas tendentes a que el país adoptara preceptos que lo prepararan para la vida moderna.

Su postura era como la de muchos en el país. Pertenecía a la facción de los afrancesados, razón por la que, cuando tuvo oportunidad, intentó entregar el país a Francia. Con ese fin visitó Europa en 1846 para convencer a Francia de establecer un protectorado sobre República Dominicana, a lo que Francia se rehusó.

Primera Presidencia (24 de septiembre de 1849 al 15 de febrero 1953) Presidente Buenaventura Báez vice José Ramón Luciano
Báez tomó posesión de su alto cargo el 24 de septiembre de 1849, y por primera vez el presidente de la República ofrece un plan de gobierno entre cuyos puntos se encuentra la organización y disciplinamiento del ejército, la reforma del sistema monetario y la incrementación de las gestiones tendentes a obtener la protección e intervención de una nación fuerte. Báez seguía mirando hacia Francia. Santana, percatado de que el logro del protectorado por parte de Báez convertiría al presidente en omnipotente, se encargó a su vez de encauzar el protectorado norteamericano.

A pesar de su notoriedad, la actuación de Báez fue discreta en esos tiempos. Tal vez a eso se debió que Santana no lo objetara cuando fue electo por los congresistas a la presidencia de la República el 24 de septiembre de 1849, después de que Manuel Jiménez fue destituido. Además, Báez sido el promotor de la designación de Santana como jefe supremo del ejército nacional en abril de 1849, cuando se temía que el gobernante haitiano Faustin Soulouque llegara ante las murallas de Santo Domingo. Báez fue el primer presidente que cumplió el período para el que fue nombrado, algo que, en el XIX, solo pudieron volver a lograr él, en una ocasión, y los presidentes posteriores a 1880, Fernando Arturo de Meriño y Ulises Heraux. Su administración contrastó con la de Santana, ya que mantuvo la postura de Jiménez de no incurrir en actos represivos. Respetó la libertad de prensa y disminuyeron los rencores que había dejado la gestión dictatorial de Santana.

Una de las notas distintivas fue el orden en el manejo de los recursos presupuestarios, los que permitió limitar el daño que ocasionaba la circulación del papel moneda. Báez también introdujo una concepción militar nueva, ya que con ayuda de oficiales franceses dispuso acciones marítimas ofensivas contra Haití. A pesar de la escasez de recursos, se preocupó por el desarrollo de la educación fundándose el Colegio de San Buenaventura que, aunque no tenía nivel universitario, reunió a los espíritus más selectos del país y contribuyó a formar la generación de intelectuales jóvenes que siguió al nacimiento de la República. Logró granjearse la adhesión de algunos intelectuales jóvenes, a los cuales asignó posiciones preeminentes, como Manuel María Gautier, Nicolás Ureña y Félix María del Monte. Posiblemente esto provocó envidias entre los integrantes del círculo íntimo de Santana, quienes debieron sentirse desplazados por otro grupo. Al concluir el período de los cuatro años, en febrero de 1853, traspasó la presidencia a Santana, quien había manifestado interés en volver a ocuparla. Poco después, el nuevo presidente denunció acremente a Báez y dispuso su expulsión del país, posiblemente porque temía que Báez pretendiera hacerse la figura dominante.
Logros Diplomáticos
Báez logra la ambicionada mediación de las citas potencias extranjeras y se mejoraron notablemente muchos aspectos de la vida nacional.
Firmó tratados con Inglaterra, Dinamarca y Francia.
Inició las gestiones para la firma de un concordato con la Santa Sede
Logros Institucionales
Creó academias militares con entrenadores extranjeros
Incrementó la marina de guerra,
Creó dos colegios de carácter universitario, uno en la capital y otro en Santiago.
Logros Económicos
Se ocupó del fomento agrícola y pecuario
Ordenó a Francia el primer buque de guerra a vapor
Dotó a Santo Domingo de un faro de hierro
Tomó numerosas medidas progresistas.
Logros Legales
Abolió la pena de muerte por robo.

Nacimiento del Baecismo
Desde el exilio, Báez preparó bases para la confrontación abierta con Santana. Afloraba así una división profunda dentro del bando conservador, lo que no tenía precedentes, pues hasta entonces Santana había sido reconocido como su jefe indiscutible. Las contradicciones de Santana con algunos conservadores no habían conllevado la formación de una corriente rival. Báez, en cambio, reunía una voluntad política férrea, inteligencia y dinero, y gozaba del ascendiente de haber realizado una gestión gubernamental muy superior a la de Santana. Por lo tanto, todos aquellos que repudiaran las acciones de Santana no tuvieron otra salida que alinearse detrás del liderazgo de su enemigo.

Como político profesional, Báez se preocupó por ampliar lo más posible la base de apoyo que le debía permitir regresar al poder. Por una parte, cuestionó el dominio de la reducida oligarquía que acompañaba a Santana. Tal vez por su condición de mulato, hizo saber que se consideraba representante de los intereses de la población de color, en contra del exclusivismo de los blancos, y se proclamó abanderado de la mayoría pobre, sobre todo los campesinos. Lo cierto es que, pese a tales proclamas, nunca dejo de ser un conservador que utilizaba la defensa de la población pobre como un recurso demagógico. El no creía en la realización soberana del conglomerado nacional, sino en un progreso llamado a beneficiar fundamentalmente la porción superior de la sociedad.

En su lucha contra Santana, además de postularse como un tribuno del pueblo, Báez procuró atraerse el apoyo del mayor número de sectores. Fue muy hábil en presentar su propuesta como compatible con todos, por lo que su popularidad fue creciendo.

Primeramente, ofreció al clero compensaciones y un trato distinto del que le había estado dispensando Santana. En segundo lugar procuró obtener el apoyo de los cónsules europeos, con el fin de cuestionar la posición pro-norteamericana de Santana. Adicionalmente, atrajo el apoyo de la juventud liberal y culta de la Ciudad de Santo Domingo, que abominaba el absolutismo de Santana.

De paso hacia Santo Domingo, Antonio María Segovia, primer cónsul español, se entrevistó con Báez en Saint Thomas, isla donde este se encontraba exiliado. El diplomático llegaba con la misión de entorpecer el avance de la influencia de Estados Unidos. Al instalarse, Segovia anunció que todos los dominicanos que lo solicitaran recibirían la nacionalidad española, lo que aprovecharon los baecistas para oponerse a Santana; este, ante una oposición creciente de tinte popular, opto por renunciar cuando los cónsules europeos impidieron el arrendamiento de Samaná a Estados Unidos.

Segundo Gobierno, Devaluación Monetaria y Guerra Civil (8 de octubre 1856 al 8 de febrero de 1858)
Al poco tiempo de que Santana abandonara la presidencia, Báez retornó al país y retomó la presidencia el 8 de octubre de 1856.
El odio contra el vencedor de Las Carreras explotó en diciembre de 1856. Santana fue declarado "en estado de acusación" por el Senado, en su calidad de ex-presidente y jefe del ejército. El 2 de enero de 1857 el Consejo de Ministros presidido por Buenaventura Báez acusa a Santana de ser responsable de una tentativa de revolución descubierta en Neiba; resuelve ordenarle presentarse en la capital. El cumplimiento del mandato se le encarga al general José María Cabral. Las peticiones al gobierno a fin de que Santana fuera enjuiciado por diversos motivos eran numerosas y provenían de importantes personajes. Cabral, con un cuerpo de trescientos soldados de caballería, cumplió la orden gubernamental y trato a Santana prisionero. La prensa del régimen se desbocó en insultos al caído: "Chacal de Guabatico", "antropófago", "pantera"...
Conducido a la fortaleza de Santo Domingo, la custodia de Santana fue encomendada al general Francisco del Rosario Sánchez, comandante de armas, quien lo trató humanamente, alojándolo en una habitación de la comandancia en lugar de recluirlo en una celda. Singular ejemplo de calidad humana y decencia. El 11 de enero de 1857 Santana es embarcado en la goleta Ozama hacia Martinica, donde por no encontrarse el contralmirante Gueydon no se le permite desembarcar. De regreso la Ozama a Santo Domingo con su prisionero recibe órdenes del gobierno de mantenerse barloventeando sin sobrepasar la isla Saona hasta que se decidiera qué hacer con el prisionero. El 7 de febrero llegó a Santo Domingo el contralmirante Gueydon a bordo de la nave Cleopatra. El 9 desembarcan a Santana y lo encarcelan. Días después es trasladado a la Cleopatra, desde donde es más tarde llevado al barco francés Acheron, que va rumbo a Guadalupe.

En esta segunda administración Báez tomó una medida trascendental, consistió en que Báez puso en circulación una enorme cantidad de billetes de banco, mediante los cuales él y sus adeptos compraron todo el oro y tabaco que pudieron en el Cibao principalmente, dando en cambio un papel moneda sin respaldo que cayó hasta el punto de estar la equivalencia a tres mil y cuatro mil pesos nacionales por peso fuerte. Antes se cotizaba a sesenta y setenta por peso fuerte. Esto se hizo supuestamente con la intención de proteger a los agricultores. Este rubro era el que dejaba ya mayores sumas dentro de las exportaciones.

Durante el período de cosecha, la cotización del papel moneda se revalorizaba porque aumentaba la cantidad de oro en circulación por los envíos que realizaban los comerciantes extranjeros para comprar la cosecha de tabaco. Los campesino vendían y compraban papel moneda; cuando ellos se endeudaban con los comerciantes, al adquirir por adelantado bienes para la subsistencia, lo hacían a una tasa devaluada del papel moneda, ya que había escasa circulación de monedas de oro; sin embargo, en el momento de la cosecha, debían saldar de inmediato las deudas a una tasa revaluada a causa de la abundante circulación de oro, lo que resultaba desfavorable para ellos. Esas diferencias estacionales de cotización del papel moneda eran utilizadas por los comerciantes para acrecentar sus ganancias a través de los créditos a tasas de usura.

Sin duda la emisión de papel moneda y su subsiguiente devaluación en lo inmediato beneficiaban a los campesinos, que así podrían obtener mejor precio por el tabaco y pagar más cómodamente las deudas que tenían contratadas con los comerciantes. Pero con esa medida el gobierno central entraba en conflicto abierto con el sector comercial del Cibao, la zona más rica del país. Los comerciantes se veían ante el riesgo de quiebra, no solo porque disminuían sus márgenes de ganancia, sino porque el gobierno despachó agentes con fuertes cantidades de billetes con el fin de adquirir una porción considerable de la cosecha y, probablemente también, con el fin de acaparar la mayor cantidad posible de pesos fuertes en oro.

La ruina a que Báez había llevado a los cibaeños llevó a los habitantes de estas ricas regiones a la revolución, que estalló el 7 de julio de 1857 en Santiago. Ese mismo día se constituye un gobierno presidido por José Desiderio Valverde. Benigno Filomeno de Rojas es encargado de la vicepresidencia.

El 13 de julio el gobierno de Santiago decide llamar al general Santana y demás desterrados. Mientras tanto la revolución se extiende rápidamente. El gobierno de Báez dispuso la salida de los generales José María Cabral y Francisco del Rosario Sánchez rumbo al este, a fin de sofocar a los revolucionarios. Entre las tropas de estos generales hubo numerosas deserciones. Los soldados se pasaban a la revolución. Cabral y Sánchez se vieron obligados a ordenar la retirada luego de varios fieros encuentros. En pocos días el gobierno quedó reducido a la capital y Samaná.

El 24 de agosto Santana desembarcó en Puerto Plata acompañado por el general Manuel de Regla Mota, el coronel Pedro Valverde y Lara y su sobrino, teniente coronel Manuel Santana. El día 1 de septiembre toma posesión del cargo de general en jefe de los ejércitos en el asedio a la capital.
Los jóvenes ilustrados de Santo domingo prestaron apoyo entusiasta a Báez, sobre todo cuando Santana se puso al frente de las operaciones contra la ciudad sitiada. El 26 de octubre de 1857 el gobierno de Santiago eligió los miembros de un Congreso Constituyente que debía reunirse en Moca bajo la presidencia de Benigno Filomeno de Rojas.

El 7 de diciembre se iniciaron en Moca los trabajos para la redacción de una nueva constitución que establecía entre otras cosas el sufragio universal y el sistema del voto directo. Designaba a Santiago de los Caballeros capital de la República en lugar de Santo Domingo, y establecía el período presidencia de cuatro años sin derecho a reelección.

Al cabo de once meses de cerco, el 12 de junio de 1858 capituló el gobierno de Báez, habiendo despachado varios días antes diversos buques a Curazao cargados de riquezas y pertenencias suyas y de sus amigos. El 13 de junio, al día siguiente de su capitulación, embarcó Báez rumbo a Curazao. Casi todos sus oficiales y amigos habían ya embarcado temerosos de las represalias de Santana. A las diez de la mañana del día 13 Santana tomaba posesión de un Santo Domingo casi desierto.

El 26 de julio Santana es aclamado en Santo Domingo general en jefe de los ejércitos "y por la soberana voluntad de los pueblos, encargado de restablecer el imperio de la constitución y de las leyes". Al día siguiente es desconocida la constitución de Moca de 1858 y se pide la restauración de la constitución de 1854. Santana asume el poder.

Queda así ilegalizado el gobierno de Santiago, que en el mes de agosto moviliza la guardia nacional. Pero no habría lucha; el pueblo, desangrado con tantas guerras, va caminando hacia la aceptación de Santana, quien como "hombre fuerte" contaba con mucha admiración. El 1 de septiembre Santana, reconocido en el Cibao, entra en Santiago. Es de nuevo el amo del país. Los vencidos no fueron maltratados esta vez por el hatero.
Mariscal de Campo

Cuando se proclamo la anexión a España en marzo de 1861, Báez se encontraba en Europa y no interfirió en la postura tomada por sus partidarios en el exilio de oponerse al hecho. Báez no desautorizo a sus partidarios de realizar movimientos anti-anexión, pero mantuvo distancia de sus gestiones. Y cuando el régimen anexionista se consolidó, Báez brindó sus servicios a la monarquía española, seguramente Reina Isabel II calculando que no tardarían en venir conflictos entre Santana y los españoles, lo que en tal caso le permitiría convertirse en la figura dominante de la administración española. En retribución a su adhesión a España, la reina de España, Isabel II, lo nombró Mariscal de Campo, equivalente hoy a mayor general. Ante esta postura de su líder, los baecistas del exterior se apartaron de las gestiones patrióticas. Cuando estalló la guerra de la Restauración, Báez adoptó una postura prudente y decidió establecerse en París, pero en ningún momento renunció de su cargo en el ejército español.

El liderazgo que detentaba Báez queda evidenciado por el hecho de que, a pesar de su adhesión a España, el presidente salcedo se propusiese gestionar su retorno al país para entregarle la presidencia. Esa fidelidad a su líder fue una de las razones de la destitución y fusilamiento de Salcedo, ya que el jefe del ejército restaurador, Gaspar Polanco, había sido partidario de Santana, y las cabezas civiles del gobierno en Santiago habían dirigido la rebelión contra Báez en 1857.
Retorno a la Presidencia

Báez renunció a su rango en el ejército español solo después que las tropas peninsulares abandonaron la isla, y ponderó que su apoyo al gobierno español había sido un error que lo mantendría alejado del país por largo tiempo. Se instaló en curazao para esperar pacientemente el desenvolvimiento de los acontecimientos, de seguro calculando que a la larga, contaba con factores a su favor pese a su error. Lo primero que debió sopesar es que, desaparecido Santana, no había otro dirigente con experiencia capaz de reunir fuerzas para instaurar un gobierno estable. En medio de la irrupción desordenada de los caudillos, a secuela de la Restauración, podía esperar que entre ellos siguieran aflorando conflictos que, más tarde o más temprano, rescatarían la vigencia de su persona.

Los generales de la Restauración, en efecto, carecían de cohesión y de un proyecto acabado de gobierno. Esto le dio lugar a una corriente liberal que adoptó el nombre de Partido Nacional, aunque no era un verdadero partido en sentido como hoy se entiende, y fue conocida como partido Azul. Se proponían instaurar un régimen democrático institucionalizado que garantizara la soberanía nacional y la marcha del país hacia el progreso. Las concepciones de los liberales chocaban de frente con las aspiraciones personales de Báez. Sin embargo, en un principio, no estaban del todo deslindadas las posiciones, lo que explica que varios generales restauradores del Este seguidores de Báez, encabezados por Pedro Guillermo, armaran en octubre de 1865 un movimiento para derrocar a Cabral, quien no los enfrentó, sino que aceptó traspasar la presidencia a su antiguo jefe Buenaventura Báez, a quien fue a buscar a Curazao en noviembre.
Recibe juramento constitucional el 8 de diciembre, de parte del presidente de la Asamblea Nacional, Fernando Arturo de Meriño.
En ese solemne acto, Meriño pronunció un punzante discurso cuyas palabras han sido muy significativas para nuestra historia.
En dicho discurso Meriño expresa, entre otras cosas:
"Profundos e inescrutables secretos de la providencia!!

"Mientras vagabais por playas extranjeras, extraño a los grandes acontecimientos verificados en nuestra patria; cuando parecía que estabais más alejados del solio y que el poder supremo sería confiado a la diestra victoriosa de algunos de los adalides de la independencia o la Restauración.... tienen lugar en este país sucesos extraordirios...

"Vuestra estrella se levanta sobre los horizontes de la República y se os llama a ocupar la silla de la Primera Magistratura. Tan inesperado acontecimiento tiene aún atónitos a muchos que contemplan!!
Empero, yo sólo debo hablaros el lenguaje franco de la verdad que he sido como voz aleccionado en la escuela del infortunio, en la que se estudian con provechos las raras vicisitudes de la vida, no prescindirá de deciros que no os alucinéis por ello, que EN UN PUEBLO COMO EL NUESTRO, VALIENDOME DE LA EXPRESION DE UN ORADOR AMERICANO, TAN FACIL ES PASAR DEL DESTIERRO AL SOLIO, COMO DESCENDER DE ESTE ANTE LA BARRA DE SENADO!"
Meriño termina su histórica pieza literaria expresando:
"Concluyo, ciudadano Presidente: quedáis sometido a una dura prueba. Si durante el período administrativo que os señala la constitución, lográis, como lo espero, proporcionar el bien al país, de todos será la satisfacción, de vos especialmente la gloria".

La popularidad de Báez se recuperó con facilidad, ya que el sentir del pueblo no tomó en cuenta su anterior adhesión a España. Desde luego en todo momento Báez se preocupó de retroalimentar la imagen de que era un protector del pueblo de los liberales azules, quienes concedieron prioridad a la protección de la elite comercial, sector al que veían generador del progreso.
Guerra con los Azules
En 1866 todavía no se había recuperado del todo la preeminencia de Báez a causa de que la mayor parte de los generales de la Restauración -principal sector dirigente de los asuntos públicos- no habían tenido participación previa en la política nacional y, por ende, no habían sido baecistas. Esta situación permitió que alguno de los
Gregorio Luperón (Jefe azules)
Prohombres de la Restauración se coaligaran contra Báez, al parecer porque calibraron que trabajaba para adquirir prerrogativas absolutas. Primeramente Cabral marchó al exterior, se pronunció contra el gobierno y preparó una expedición en Haití. Luperón desembarcó en Puerto Plata, donde el gobernador Manuel Rodríguez Objío dio la espalda al gobierno, y el movimiento se extendió por el Cibao. El gobierno se destinó a Pedro A. Pimentel, secretario de interior para aplastar la insurrección, pero al llegar al Cibao se cambió de bando. Báez cayó en pocos días y abandonó nuevamente el país. Esta vez duró en el poder alrededor de 5 meses, es decir hasta mayo del 1866.
Más adelante en el partido baecista hubo ciertos roces, para restar divergencias entre los liberales se designó un triunvirato provisional, pero finalmente la presidencia recayó en cabral, el más influyente de los tres generales. El país se dividió entre los que gritaban “Viva Báez” y quienes se le oponían. Se retomaron los colores rojo y azul, usados en la guerra civil del 1857 y 1858.A pesar de contar con gran parte de los intelectuales, la ineptitud de los Azules en el manejo de los asuntos públicos fue aprovechada por Báez. En poco tiempo tuvo la adhesión de casi todos los caudillos que participaron en la Restauración. El retorno de Báez era un reclamo de la mayoría de la población, por lo que los caudillos, que lo idolatraban, se levantaron en armas. En octubre de 1867 estalló una revuelta en Monte Cristy, dirigida por varios caudillos rojos, que ya no pudo ser contenida.

Los Seis Años de Báez (2 de mayo de 1868 al 2 de enero 1874)
El 2 de mayo del año 1868 se inaugura el Gobierno de los Seis Años de Báez, el cual se extiende hasta 1874.

En este período Báez acentúa su ideología anexionista, que llevaba consigo y que había manifestado de una u otra forma, en otras oportunidades. El gobierno de Báez comienza a comprometer la soberanía del país, a través del Empréstito Hartmont con la casa que lleva el mismo nombre, y que estaba radicada en Londres el cual ascendía a una suma de 420.000 Libras Esterlinas.

Este gobierno de Báez se caracterizó por una fuerte represión y terror, con el objetivo de aniquilar a los opositores, a los "azules", y así poner en marcha el punto principal del programa de su gobierno: la anexión de la República a los Estados Unidos de América. Báez intentó anexar la República a los Estados Unidos en el año 1871, y a cambio de la misma pedía un millón y medio de dólares.

Este plan fracasó, pues fue rechazado por el Congreso Norteamericano gracias a la oposición encabezada por el senador liberal Charles Summer, no obstante el gran esfuerzo desplegado por el Presidente norteamericano, el General Ulises Grant y un grupo de sus más cercanos colaboradores. Sin embargo, no sólo debemos atribuirle al Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica, el que no se haya llevado a cabo dicho acto antipatriótico, sino también, y con mucho más razón, a la actitud decidida que tenía el pueblo dominicano, encabezado por un grupo de patriotas, como eran Cabral, Luperón y Pimentel, los cuales, desde que Báez se propuso vender la Bahía de Samaná, comenzaron a gestar un movimiento patriótico con el objetivo de impedirlo, y, principio de junio del mismo 1868, comenzó a circular una "Proclama" que llamaba a las armas en contra del gobierno de Báez, para impedir dicha negociación.

La aludida "Proclama" al final expresaba que: "Báez es el verdadero causante, será por consiguiente el responsable de la sangre que una vez más empape el suelo de la Patria ¡Vivan todos los héroes de la Restauración! Este será el grito que darán las primeras y todas las guerrillas;...".

Sin embargo, el proyecto de venta o arrendamiento de la Bahía de Samaná, no era más que una forma de cubrirse, para el caso de que no fuera posible el plan principal, que era la anexión.
En la medida que se incrementaban las gestiones y diligencias, tanto en el país como en los Estados Unidos de Norteamérica, para avanzar las negociaciones de la anexión, en esa misma medida se organizaban los patriotas dominicanos para evitar la concretización de tan antipatriótico acto, de forma tal, que la situación se le fue tornando tan difícil al gobierno de Báez, que se vio en la necesidad de solicitar ayuda militar al gobierno norteamericano; ayuda que le fue concedida, enviando dicho gobierno una flota naval que para la época era bastante contundente.

Mientras en los Estados Unidos el Presidente Grant trataba de persuadir al influyente senador Charles Summer, "en territorio dominicano la guerra contra Báez continuaba con mayor crudeza. Las persecuciones del gobierno contra sus opositores, las prisiones y vigilancia se hacían cada día más severas. Apoyado en la presencia de los buques de guerra de la armada norteamericana en aguas territoriales dominicanas y muchas veces atracados en sus puertos naturales, el presidente dominicano y su camarilla esperaban con ansiedad la decisión de las autoridades estadounidenses. Pero el caso dominicano se había convertido, para esos momentos, en un escándalo internacional.* Sepultado el proyecto de anexión en los Estados Unidos la situación del gobierno de Báez entró en una etapa difícil. No valieron gestiones, ni cartas del mismo Báez o de Gautier al presidente Grant u otros funcionarios del gobierno estadounidense".*

Al presentarse esta situación, la guerra, tanto en el Sur como en la Línea Noroeste, tomó mucho más fuerza. La ayuda del gobierno de Norteamérica se fue retirando paulatinamente, de forma tal que para finales del año 1872 el gobierno de Báez "había sido dejado a su suerte por la administración del presidente Grant".
* Cfr. Euclides Gutiérrez Félix, “La Guerra de los Seis Años” Parte VI y XV, Periódico “El Nacional”, 24 de Abril de 1994.

Y es así como algunos de sus propios funcionarios le fueron dando la espalda, de tal manera, que "el 25 de noviembre de 1873, en el Distrito Marítimo de Puerto Plata, el general Ignacio María González, gobernador de esa demarcación, iniciaba un levantamiento militar contra el gobierno baecista. Los jefes militares y políticos de la región del Cibao Central, apoyaron de inmediato la insurrección
del llamado "Movimiento Unionista", conformado por los más con notados jefes del baecismo de la región norte y el Cibao"*

Se forma en Puerto Plata un Gobierno Provisional que queda presidido por el General Ignacio María González, el cual, dicta, el 1ro. De diciembre, un decreto desconociendo la autoridad de Báez y cualquier acto de carácter político, administrativo o de otra naturaleza que emanara de su autoridad. El levantamiento de los baecistas encabezado por Ignacio María González, vino a poner fin a la larga pesadilla de sangre, dolor y luto que representó el gobierno de los Seis Años del llamado "Partido Rojo". Báez, ante tal realidad, y sin ninguna otra alternativa, se ve en la obligación de renunciar al poder, hecho que se produce el 2 de enero de 1874.


El Declive (Quinto y Último Período)
Pero, Báez parece que vino al mundo destinado a llevar en su pecho la Banda Presidencial, pues, cuando en el período 1874-1879 se produce la gran inestabilidad política, en la cual se sucedieron 13 gobiernos, vuelve Báez a ocupar la Primera Magistratura de la nación, aunque fuese de manera provisional. Esto ocurre durante diciembre de 1876 a marzo de 1878. Político inteligente Báez se dio cuenta que en poco tiempo las condiciones del país habían experimentado cambios, que la independencia nacional no se podía poner en duda y que la opinión pública demandaba un clima de paz. Emitió un manifiesto en el cual se autocriticaza por actuaciones previas, declarando que la democracia y la independencia nacional serían en lo adelante sus banderas. De inmediato, recibió el respaldo de connotados intelectuales de la corriente liberal Azul, quienes deseaban por encima de cualquier otra cosa que se implementara la paz y el orden.
Pero los Azules consideraron que el presidente tenía el propósito de establecerse de nuevo como dictador y que por lo bajo desplegaba gestiones anexionistas. A inicios de 1878 estalló una rebelión dirigida por Benito Monción y Máximo Grullón, que fue seguida por otros dirigentes. Al poco tiempo, Báez se vio forzado a huir del país, esta vez para siempre. Es así como concluye Báez vida política.

Buenaventura Báez murió el 14 de marzo de 1984, con 72 años de edad en su casa de Hormiguero, Mayagüez, en el occidente de Puerto Rico.

jueves, 4 de febrero de 2010

Wanda Rijo Orgullo Nacional


Nació el 26 de noviembre del año 1976, en San Pedro de Macorís. Sus primeros pasos los dio en el año l997 en su pueblo natal y sus primeras presentaciones fueron en los Juegos Nacionales de Mao, Valverde. A partir de ahí fue protegida por el programa PARNI, que dirigía en ese entonces el actual secretario de Deportes Felipe Payano. Poco tiempo después, Rijo irrumpió en la Selección Nacional de Levantamiento de Pesas y en su primera incursión a nivel internacional. La dominicana se alzó con la medalla de oro en los 75 kg  en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Maracaibo, 1998.


Un año más tarde, participó en los Juegos Panamericanos de Winnipeg, Canadá, donde se enfrentó a pesistas de 42 países.


Rijo quedó dentro del cuadro de las mejores 10 pesistas en los Juegos Olímpicos de Sidney, Australia.
La pesista ganó la medalla de oro en los Juegos Panamericanos del año 2003, celebrados en República Dominicana.
Wanda al momento de casarse con
el joven Argeli Rodríguez
Wanda es un producto de los Juegos Nacionales Mao’97 y del programa de protección PARNI, es el 11 de agosto de 1998 en la XVIII versión de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Maracaibo, Venezuela, donde se convierte en una figura de relieve, siendo la primera atleta dominicana que otorga al país tres medallas de oro en esos Juegos ante 32 naciones participantes. Además de implantar marcas regionales en arranque (75), envión (120) y total 195 kilos.
Al año siguiente, en los XIII Juegos Panamericanos, en Winnipeg, Canadá, se coronó como la “Reyna Continental de la Halterofilia” al ganar la única medalla de oro de la delegación, apenas la tercera en toda la historia de este certamen, que reúne a 42 países, para República Dominicana.


Estuvo en dos Juegos Olímpicos, en el 200 y 2004, Sydney y Atenas, pero el asalto de los competidores europeos fue general, Wanda tuvo que conformarse con permanecer en el “Top-Ten” mundial en ambos eventos, pero sin derecho a medalla.

En el 2002 mordió el polvo de la derrota al perder su trono de monarca Centroamericana y del Caribe, ganando tres medallas de plata en los Juegos de El Salvador 2002.

El 2003, en contra de todos los pronósticos y ante su público, Rijo se convierte en la primera atleta en ganar dos medallas de oro en Juegos Panamericanos diferentes al coronarse en Santo Domingo 2003.

A estos juegos oficiales se agregan decenas de medallas doradas en copas regionales y locales y en juegos no oficiales.

“Aún la federación de pesas no ha tenido, y ojalá en algún momento poder tenerlo, otro atleta con la gallardía y la responsabilidad en su trabajo como lo tuvo Wanda Rijo”, reveló William Ozuna sobre la excelsa atleta. “Jamás he visto otra persona con una entrega al deporte como fue nuestra campeona de los 75 kilos cuando estaba en preparación”.

Habiendo evaluado y ponderado su brillante carrera y ejemplar conducta deportiva y ciudadana, las Asociaciones de Cronistas Deportivos acreditadas por el Pabellón de la Fama, fue exaltada a la Inmortalidad deportiva el  domingo 16 de octubre del año 2016.
JUEGOS MEDALLA ARRANQUE ENVION TOTAL
J. C.C. Maracaibo’98 Oro 75 120 195
J. P. Winnipeg’99 Oro 100 122 222
JJ.OO Sydney’00 - - - Octavo lugar
J.C.C. El Salvador’02 Plata 95 114 209
J.P. Santo Domingo’03 Oro 107.5 130 237.5
JJ.OO Atenas’04 - - - Decimo
J.C.C. Cartagena¥06 sexto