Sígueme en Facebook

domingo, 10 de mayo de 2015

Francisco Alberto Caamaño Deñó


Francisco Alberto Caamaño Deño, nació el 11 de Junio de 1932 en Santo Domingo, en el hospital Padre Billini de la capital dominicana. El tercer hijo del Teniente General Fausto Caamaño Medina y  Enerolisa Deño (Nonin). Cursa sus primeros estudios en San Cristóbal y en los colegios Salesiano y Santo Tomas de la capital. Es enviado junto a sus hermanos a la Academia Militar Riverside, en Los Estados Unidos y luego al colegio de La Salle. La mayoría de sus amigos fueron de familias pobres, a los que regalaba entre otras cosas sus ropas, y con los que practicaba natación, béisbol, voleibol, boxeo y gallos de pelea. Francis, como le llamaban sus allegados, fue desde pequeño dueño de un carácter fuerte y autoritario.

Su padre era un prominente militar durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, y llegó a recibir las más altas condecoraciones del Régimen, ostentando, incluso, el cargo de Secretario de Estado de las Fuerzas Armadas (Ministro de Defensa) desde 1952 a 1955.

La familia de su padre es originaria de San Juan de la Maguana, lo que revela que en su árbol genealógico constan otras personalidades militares como Plutarco Medina (1889-1983), conocido por su enorme descendencia, y otros como Jorge Casimiro Fernández Medina, que fue un destacado teniente coronel del Ejército Nacional. Gracias a la influencia de su acentuada parentela militar, Francisco Alberto se destacó en una eficiente y esmerada vocación de servicio a las instituciones castrenses de su patria, ingresando muy joven a la Marina de Guerra Dominicana, donde se graduó de alférez y avanzó rápido en el escalafón militar.

Ingresó a la Marina de Guerra, como Guardia Marina (Cadete) el día 18 de Julio de 1949. Protegido por su padre, poderoso Teniente General, no participo en los crímenes de la dictadura, buen estudiante, realizó varias especiales militares en los Estados Unidos y a los cuatro años de carrera militar era capitán y profesor de las escuelas militares dominicanas.

Profundamente religioso y de una honradez a toda prueba, el Mayor Caamaño Deñó, Intendente General de la Fuerza Aérea, es transferido a la Policía Nacional con el rango de Teniente Coronel, el 22 de Mayo de 1962, para crear las tropas Anti-Motines (Cascos Blancos), Departamento Duarte, ascendido a Coronel el día 1 de Agosto de 1962.

El 27 de Febrero del 1963, asume como Presidente de la República Dominicana el Profesor Juan Bosch, quien había sido elegido en diciembre de 1962, en las primeras elecciones libres después de la desaparición de Trujillo. Sin embargo, luego de una confabulación entre sectores poderosos locales y extranjeros dieron un golpe de Estado a Bosch el 25 de septiembre del mismo año.
Tras el golpe, y la imposición en el poder de un Triunvirato (gobierno de tres), se dan las condiciones propicias para que un grupo de militares inicien labores conspirativas para restablecer el  gobierno legítimo.

El líder de esos militares era el Coronel Rafael Tomas Fernández Domínguez, quien en diciembre de 1964, deja al Coronel Caamaño comprometido en el movimiento, y sobre sus hombros reposaba la encomienda de sublevar a la Policía Nacional en el momento del alzamiento constitucionalista.

El 5 de Enero del año 1965, Caamaño produce el levantamiento del ya poderoso Departamento de Radio Patrulla, en contra de la corrupta e inmoral jefatura del General Belisario Peguero, a quien con su acción consigue hacer destituir. Impulsa de manera tenaz e inteligente la vuelta al poder del Gobierno Legalmente electo el 22 de Diciembre de 1962.

El 24 de Abril de 1965, se produce el levantamiento militar y popular por la vuelta a la constitucionalidad y el regreso de Bosch. Caamaño asume el mando militar, el día 27 de Abril, en la mañana, enfrenta inmediatamente el ataque de infantería, tanques, aviones y naves de guerra, en la Batalla del Puente Duarte, donde bajo su dirección y participación , militares y civiles, derrotan aplastantemente a las fuerzas militares del general golpista Elías Wessin y Wessin. Caamaño pasa a ser  al anochecer de ese día, además de jefe militar, el líder político del movimiento constitucionalista por el asilamiento de casi todos los políticos del movimiento. Wessin en su derrota, solicita la ocupación militar de los Estados Unidos, los cuales invadirían por segunda vez en el siglo pasado el suelo patrio, a partir de la 1:55 de la madrugada del 28 de Abril de 1965.
Debido a estas circunstancias, el Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, asume la responsabilidad y el liderazgo militar de la Revolución, y junto a un sin número de oficiales, cabos, rasos y civiles (mujeres y hombres), organizan la resistencia armada contra las fuerzas del CEFA (Centro de enseñanza de las Fuerzas Armadas), lideradas desde San Isidro por el General golpista Elías Wessin y Wessin.

Ante la inminente invasión estadounidense con el pretexto de proteger vidas y bienes de ciudadanos estadounidenses, y la llegada de la 82 división aerotransportada de la Armada de los Estados Unidos, con 42 mil marines, Caamaño participa en una reunión en la embajada de los Estados Unidos en Santo Domingo, donde el embajador de EEUU le dice a Caamaño que no está en calidad de negociar, si no de rendirse, éste a su vez le contesta de la siguiente manera: "Pues permítame decirle que no nos rendiremos y que lucharemos hasta el final".


La Batalla del Puente Duarte y la intervención norteamericana:

El 24 de Abril, luego de la sublevación de los campamentos militares 16 de Agosto y 27 de Febrero, y del anuncio formal del estallido de la Revolución, reina la confusión, el caos y la desorganización de las fuerzas.

Se inician los bombardeos sobre Santo Domingo y con estos la renuncia y asilamiento del Presidente provisional Molina Ureña, del jefe del movimiento constitucionalista Coronel Ramírez, y de la mayoría de los comprometidos con la lucha; el Coronel Caamaño desorientado y aturdido, pasa la noche del 26 de Abril en calidad de asilado en la Embajada de El Salvador.

A la mañana siguiente sale de la embajada y asume el mando militar de la Revolución, reorganiza las fuerzas que están dispersas en Santo Domingo, y se dirige a la cabeza del Puente Duarte a impedir junto a un grupo de valientes la entrada a la ciudad de los tanques y los soldados golpistas del CEFA.

El combate fue desigual en número y armas. El puñado de militares  combatió con ferocidad por la libertad de la Patria. El pueblo enfrentó las fuerzas numerosas y bien equipadas con los puños, con piedras, con palos, con pedazos de hierro. Allí brillo el Coronel Caamaño por vez primera, allí hizo una alianza con el pueblo que no se rompería nunca más. Allí nació el Coronel de Abril.

De todas las batallas de la guerra de Abril, la del puente Duarte fue la más importante, porque evitó la entrada de los de San Isidro a la capital.

Tras el desembarco de los marines norteamericanos, el 28 de abril, los constitucionalistas fueron obligados a replegarse en la ciudad intramuros, donde a partir de entonces el pueblo y los militares al mando de Caamaño establecieron una lucha hombre a hombre y casa por casa contra el ejército invasor y su contraparte golpista dominicana.

A raíz de estos acontecimientos el 3 de mayo de 1965, contando Caamaño con 32 años de edad, el Congreso Nacional lo elige y designa Presidente Constitucional de la República, tomando posesión de la presidencia el día 4 de mayo, en el parque Independencia. El Coronel Fernández Domínguez regresa clandestinamente incorporándose a la lucha, cayendo en combate en la toma al Palacio Presidencial el 19 de mayo. Caamaño ocupó la posición de la Presidencia de la Constitucional hasta el el 3 de septiembre de ese mismo año, cuando presenta su renucia en un acto masivo en la Fortaleza Ozama, tras la firma del Acta de Reconciliazión Dominicana (Acto Institucional).
Presidencia
El Congreso Nacional lo elige y designa Presidente Constitucional de la República, tomando posesión de la presidencia el día 4 de mayo, tenía 32 años de edad; Caamaño ocupó la posición de Presidente Constitucional hasta el 3 de septiembre 1965. Durante el Gobierno del Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, se emitieron 4 Gacetas Oficiales, con 62 Decretos y 14 leyes. Entre ellas la Nro. 11 que convierte la antigua fortaleza Ozama en lugar público con el nombre de Plaza de la Constitución, y la Nro. 14 que denomina, “24 de Abril” la Avenida “George Washington”, contenidas dentro de la Gaceta Oficial Nro.

Durante su Gobierno recibe cartas y comunicaciones internacionales, de felicitación y reconocimiento como Presidente de la República Dominicana y, por su actitud ante la intervención militar de Estados Unidos, donde demostró ser un hombre de valor, heroísmo, patriotismo, principios inquebrantables, y decidido a defender su Patria por encima de todo.
Vida tras la Revolución de Abril
Luego de las negociaciones del cese al fuego organizado por la fuerza de paz de la OEA, Caamaño deja el poder en manos de Héctor García Godoy, quien prepararía la transición a la democracia. En 1966 el doctor Joaquín Balaguer, apoyado por el Cuerpo de Marines de Estados Unidos que invadieron la República Dominicana durante la Revolución de Abril, enviados por la Organización de Estados Americanos (OEA), gana las elecciones generales.

No obstante, luego del establecido gobierno provisional presidido por García Godoy, un sorpresivo y masivo ataque fue realizado por las Fuerzas Armadas con la intención de asesinar a Caamaño y la principal dirigencia de los militares constitucionalistas. Esta agresión tuvo lugar el 19 de diciembre de 1965 en el Hotel Matum de la ciudad de Santiago de los Caballeros. Fue planeado por los militares al servicio de los invasores como un paseo por el parque, dadas las superioridades en armamento y en cantidad de tropas. Sin embargo, al igual que en el combate de del puente Duarte el 27 de abril de 1965, este intentó resultó ser otra gran derrota para los agresores. Las bajas sufridas por las tropas atacantes compuesta por los miembros de las Fuerza Aérea y del Ejército Nacional fueron treinta veces mayor que la de los constitucionalistas.

Tan pronto como el 19 de diciembre de 1965 se difundió por todo el país el descomunal ataque de las Fuerzas Armadas contra el hotel Matum, el cual trataba de eliminar físicamente al líder constitucionalista, la población de Santo Domingo se lanzo a las calles a movilizarse a favor del Coronel Caamaño y sus compañeros.

Luego de la impactante derrota sufrida el 19 de diciembre de 1965, el General Francisco Rivera Caminero impartiría las instrucciones para poner en marcha un plan de exterminio de los constitucionalistas. La maquinación fue designada con el sobrenombre de Operación Honor.

Posteriormente a estos hechos y luego de prolongadas conversaciones entre el Presidente provisional y los jefes constitucionalistas, acordaron que los oficiales patriotas fueran saliendo gradualmente del país, a partir del martes 11 de enero de 1966, como aporte a la solución de la crisis. Entre los condenados estaba el ex Presidente, coronel Francisco Alberto Caamaño Deño. Este eligió a Gran Bretaña como lugar adecuado. Por cuestiones de seguridad, los planes de salida se adelantaron para el sábado 22 de enero de 1966, debido a la desconfianza hacia los altos mandos militares.

Caamaño dirigió una conferencia de prensa antes de despedirse del presidente provisional Hector Garcia Godoy. El coronel de Abril declaró:

No consideraré libre a República Dominicana mientras en el país permanezcan las tropas extranjeras invasoras. Me voy del país para cumplir como militar lo que sostuve como mandatario. No podemos menos que acatar las disposiciones del Presidente de la República.


Los jefes constitucionalistas llegaron a un lugar apartado de la pista de vuelo del aeropuerto de Cabo Caucedo, custodiados por nueve helicópteros de Estados Unidos. Donde se adoptaron estrictas medidas de seguridad por paracaidistas estadounidenses en todo el sector aledaño al aeropuerto. Donde luego, Caamaño llegaría a su destino, la capital británica, el domingo 23 de enero de 1966.

En Londres, Caamaño decide volver al país y derrocar al gobierno de Balaguer; para ello se Dos años después del estallido de la revolución, se trasladó a Cuba en octubre de 1967. Fue recibido por Fidel Castro, con quien llegó a acuerdos de colaboración. Preparó el viaje en forma secreta dado que pensaba retornar a Europa, pero al darse cuenta de que había trascendido su presencia en Cuba, decidió permanecer en la isla. Allí se propuso crear una fuerza estratégica para producir una expedición.

 No logró un acuerdo formal con el Partido Comunista Dominicano ni con el Partido Revolucionario Dominicano, quedando básicamente aislado en Cuba. Pero sí llegó a un acuerdo con un sector del Movimiento Revolucionario 14 de Junio, encabezado por Amaury Germán Aristy, que recibió el nombre de Los Palmeros. Se convino en que se trasladarían militantes a Cuba para recibir formación militar con vistas al desencadenamiento de la insurrección en mayo de 1970. Decenas de militantes palmeros y de una rama del PRD se trasladaron al campamento de entrenamiento en Pinar del Río.
Estos planes no pudieron plasmarse. Por lo visto, la dirigencia cubana varió de posición en cuanto a la política de apoyo a los movimientos armados en América Latina. En el aislamiento, Caamaño empezó a ser cuestionado por muchos de sus compañeros, que le achacaban que no se produjera el retorno al país. También estallaron divergencias con el grupo interno de los Comandos de la Resistencia, dirigidos por Germán Aristy, que se quejaban de falta de comunicación.
Tras varios desprendimientos de integrantes del grupo estratégico en el campo y del equipo urbano, después de la muerte de Germán Aristy y tres de sus compañeros, en enero de 1972, Caamaño presionó a las autoridades cubanas para que le permitieran salir hacia el país. Tras meses de un último entrenamiento y largos preparativos, al frente de nueve hombres, llegó por Playa Caracoles el 3 de febrero de 1973

El Desembarco en Playa Caracoles y
El 3 de febrero de 1973, nueve hombres desembarcaron en la Playa Caracoles al sur del país, con la intención de iniciar un frente guerrillero contra el gobierno Joaquín Balaguer, al frente del grupo estaba el coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, algo que se le criticó, puesto que había luchado anteriormente en contra de un golpe de Estado, y ahora el mismo participaba en uno.

Sobre esto, Balaguer hablando por una cadena de radio y televisión afirmó: Hace apenas algunas horas regresé de la zona del municipio de San José de Ocoa donde actualmente se desarrollan algunas acciones subversivas, que realiza el grupo de guerrilleros…inspeccioné personalmente en compañía del secretario de Estado de las Fuerzas Armadas y el Jefe de Estado Mayor del Ejército, el sitio en que se produjo el primer choque sangriento entre una patrulla militar y el grupo de guerrilleros que desembarcó en la Playa Caracoles.

Trece días después del desembarco el 16 de febrero, las Fuerzas Armadas anunciaron la muerte de Caamaño junto a dos de sus compañeros en el paraje Nizaíto, sección la Horma de San José de Ocoa. El contralmirante Ramón Emilio Jiménez (hijo), Secretario de Estado de las Fuerzas Armadas, el mayor general Enríque Pérez y Pérez y el brigadier Juan René Beauchamps Javier, mostraron el cadáver de Caamaño a un reducido grupo de periodistas que fue traslado en helicóptero hasta el lugar donde se encontraba el cuerpo sin vida, y los de sus compañeros Heberto Lalane José y Alfredo Pérez Vargas, aunque las FFAA informaron que Caamaño había muerto en combate. Testimonios posteriores afirmaron que Caamaño luego de ser capturado herido por tropas del Ejército Nacional que lo perseguían, fue fusilado, descuartizado y quemado sus restos. Mucho odio y demasiado temor inspiraron esa pérfida determinación gubernamental.

Informado el presidente Balaguer de su captura, le expresó al general Ramón Emilio Jiménez (hijo), entonces Secretario de Estado de las Fuerzas Armadas, que “en el país no había cárceles para un hombre como el coronel Caamaño”, dejando bien insinuado que procediera a su fusilamiento.

El general Ramiro Matos Gonzáles, anticomunista, quien dirigió la persecución y el cerco militar contra la escuadra guerrillera, en ningún momento advirtió a sus compañeros de armas que los cánones internacionales y los derechos humanos consagrados impedían asesinar al comandante apresado. Consintió el fusilamiento.

No podían faltar como figuras relevantes de esa brutal determinación “in sito”, el propio ministro Ramón Emilio Jiménez (Milo), el general Beauchamps Javier, el general Enríquez Pérez y Pérez y, el mayor Pou Castro; estos dos últimos vinculados, junto al general Salvador Lluberes Montás, a los crímenes más siniestros de esa época, siempre en estrecha relación con la CIA y la mafia cubana de Miami. Tampoco podían estar ausentes otros oficiales-sicarios, encargados de las vejaciones, el fusilamiento y la quema del cadáver, los agentes encubiertos de la CIA, encargados de verificar la muerte del Coronel de Abril.

Balaguer los interpretó “al pie de la letra”, mientras una delegación dominicana junto a otros enviados de Washington, se cercioraban de que todo lo perversamente decidido fuera debidamente consumado.

Estremece el parecido de ese crimen de lesa humanidad con lo acontecido en 1967 en la Higuera, en Bolivia, con el comandante Ernesto -Che- Guevara.

Varían los protagonistas locales, los jefes militares y de Estado, pero tienen en común el desenlace a tono con el patrón de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense para ese tipo de situaciones y frente a ese tipo de líderes.

Además de los dos combatientes caídos junto a él, acompañaron al comandante en su proyecto guerrillero:

Ramón Euclides Holguín Marte (Braulio),
Hamlet Hermann Pérez (Freddy)
Mario Nelson Galán Durán (Juan)
Claudio Caamaño Grullón (Sergio)
Juan Ramón Payero Ulloa (Ismael)
Toribio Peña Jáquez (Felipe)
Luego de una intensa persecución entre las montañas de la Cordillera Central, para finales de marzo las Fuerzas Armadas anunciaron la eliminación del foco guerrillero quedando como únicos sobrevivientes: Hamlet Hermann Pérez, Claudio Caamaño Grullón y Toribio Peña Jáquez, los cuales tiempo después salieron al exilio.

Con la muerte del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó a los 40 años de edad, desapareció una de las figuras más importantes de la historia dominicana del siglo XX.

Honores finales
El coronel Caamaño es el héroe que restauró la soberanía de la República. Es considerado como una de las figuras más importantes en el país, llevando los ideales de los padres de la Patria, de Gregorio Luperón, Gregorio Urbano Gilbert, y otros patriotas dominicanos.

Fue también considerado digno de una ascención post-mortem al rango de general, pero dicha consideración halló inmediata oposición, pues Francisco Caamaño ha ostentado el rango histórico de coronel, y como tal lleva su gloria, sin importar el rango que haya tenido.

El 24 de abril del año 2013 fue trasladado al Panteón de la Patria, mediante un cenotafio (una tumba vacía) en reconocimiento a sus méritos alcanzados durante la Gesta de abril de 1965. Los supuestos restos del coronel Caamaño fueron exhumados de donde reposaban desde hace 27 años, en el cementerio de la Avenida Máximo Gómez el 2 de mayo de 2013, para realizar una prueba de ADN y así confirmar que son en realidad los restos del coronel, pues siempre ha existido la duda en el corazón del pueblo dominicano de que esos sean los restos de Francisco Alberto Caamaño Deñó.

En pruebas entregadas por el Instituto De Ciencias Forenses de la República Dominicana la comisión de especialistas concluyó que los restos analizados no guardan relación con Caamaño Deñó. Estas pruebas fueron hechas por personal calificado. Han entrado en debate porque una parte interesada en ocultar la verdad dice que si son los restos. Aunque erròneamente un Tribunal Administrativo ordenò trasladar unos huesos que pertenecen a una mujer y dos hombres que no guardan relaciòn con el Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñò; esos huesos eran los que se encontraban en el Cementerio de la Máximo Gòmez, donde se creìa estaban los restos de Caamaño. Quedó demostrado que los huesos encontrados en la loma en el año 1987 no pertenecían a ninguno de los guerrilleros.

Homenaje
En la margen occidental del río Ozama, a la Avenida del Puerto se le cambió el nombre por el de Avenida Presidente Francisco Alberto Caamaño Deñó, para honrar la memoria.
En su homenaje, Ramón Leonardo y su grupo "Expresión Joven" interpretaron la canción "Francisco Alberto, Caramba".
En honor a la gran lucha por la democracia, se le cambió el nombre en Puerto Plata a la avenida Colón por el de Presidente Francisco A. Caamaño Deño.
Sus últimas palabras antes sus asesinos materiales, fueron  a viva voz, “VIVA LA REPUBLICA DOMINICANA” que retumbó junto con las explosiones mortales, en la Cordillera Central de la Patria que tanto amó.
Tomado de
http://fundacioncaamano.blogspot.com/p/francisco-alberto-caamano-deno-por.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Caama%C3%B1o
http://www.listindiario.com/la-republica/2013/4/24/274535/Biografia-de-Francisco-Alberto-Caamano-Deno

Ulises Francisco Espaillat Quiñones

Nació el 9 de febrero de 1823, en Santiago de los Caballeros, siendo el único hijo de Pedro Ramón Espaillat Velilla y María Petronila Quiñones Tavares Una de las figuras más ilustres de los acontecimientos patrióticos y de la vida política de la República Dominicana.

En los años de su niñez y adolescencia recibió lecciones de inglés, francés, música, matemática y otras disciplinas, en el terreno de las limitadas posibilidades de la educación escolar que vivía el país bajo la ocupación haitiana. Recibió más tarde lecciones de medicina de parte de un tío paterno, el doctor Santiago Espaillat. Para los primeros años de la década iniciada en 1840, estableció una “botica”, que era el nombre popular de las farmacias, en esa época. En 1845, casó con su prima carnal Eloísa Espaillat Rodríguez, hija de su tío Juan José Espaillat y tuvieron seis hijos Teófilo (circa 1847–1866), Augusto (ca. 1850–1896) Lola (1853–1936); Adela (1856–1946); Sofía (1857–1895) y Rafael (1863–1949)

Proclamada la independencia y establecida la República para el año de 1848, como miembro de la Diputación Provincial de Santiago, comenzó la carrera política de Ulises Francisco que terminaría el día de su muerte. Participó de manera importante, primero, y principal después en todos los acontecimientos y episodios patrióticos y políticos que se sucedieron en la vida del pueblo dominicano, al cual dedicó, en conducta coherente e ininterrumpida, los mejores años de su existencia y el gran caudal de conocimientos que acumuló como lógica consecuencia de su interés por el estudio y la práctica permanente de la actividad política.

En 1849 fue uno de los promotores del apoyo a Pedro Santana, en contra del comportamiento irresponsable del presidente Manuel , que con su indisciplina había “puesto la Patria en peligro”. En 1854 participa, como diputado, en el Congreso Revisor de la Constitución y forma parte de la Comisión Redactora de la nueva Carta Sustantiva. El gobierno nacional encabezado por Buenaventura Báez auspicia el desorden administrativo y la corrupción, generando en la región del Cibao un movimiento revolucionario que estalla, en Santiago, en los primeros días de julio de 1857. Espaillat es uno de los promotores del levantamiento y suscribe junto a otras importantes figuras de Santiago, el Manifiesto Revolucionario contra el gobierno de Báez. Integrado al gobierno organizado por la revolución, Espaillat firma conjuntamente con el presidente José Desiderio Valderde un decreto que ordena la incautación de los bienes de Báez, considerados mal habidos y, en consecuencia, propiedad del Estado. Esa decisión no tenía precedentes en la historia política de la República.

La lucha contra el gobierno de Báez se extendió por varios meses durante los cuales se hicieron los preparativos para la convocatoria de un Congreso Constituyente que tuvo a Moca como sede. Espaillat, diputado por Santiago, participó de manera influyente en el mismo, que finalizó promulgando una Constitución liberal y progresista. Los acontecimientos se precipitaron en el orden político de los enfrentamientos de los principales actores y Espaillat se vio obligado a ausentarse del país pasando por las islas del norte, y llegó a los Estados Unidos, en donde permanecerá por espacio de varios meses. Regresó a Santo Domingo y se estableció de nuevo en Santiago.

Obligado por las circunstancias firmó el Acta de Anexión a España en 1861, pero ya en 1863 cuando la llamada “Zaragata” o “desorden”, iniciado en la Línea Noroeste, estaba en contacto con los patriotas auspiciadores del movimiento restaurador. Fue hecho prisionero por las autoridades españolas y condenado a diez años de expatriación. Más tarde fue indultado. En agosto de ese año se inicia la segunda y última etapa de la guerra restauradora y los patriotas de Capotillo toman, a sangre y fuego, el pueblo de Santiago e instalan el Gobierno Provisional de la Restauración de la República.

Espaillat se convierte en la figura intelectual determinante del gobierno patriota. Redacta la mayoría de sus documentos fundamentales: exposiciones, resoluciones, decretos, cartas; dirige el boletín Oficial y organiza, con limitados recursos, el simple aparato burocrático del gobierno en armas. Escribe una serena y objetiva carta al Arzobispo Monzón, español que ha llegado al país como expresión intransigente de un pensamiento y conducta inquisitorial. En ausencia de Pepillo Salcedo, Presidente de la República, preside el organismo de ejecución de la guerra por la nueva independencia nacional. Recibe a Juan Pablo Duarte que llega de Venezuela acompañado de Rodríguez Objio y atiende al fundador de la República con el respeto que se merece.

Sus relaciones con Duarte y Mella, en ese momento Ministro de la Guerra, son excelentes. De los fundadores de la República, a quienes conoció y trató, parece que con Sánchez no tuvo afinidad. Se ignoran las causas reales de esa diferencia. A la muerte de Mella, ocurrida en junio de 1864, Espaillat pasa a ocupar la Vicepresidencia definitiva de la República. Renuncia a esas funciones durante el gobierno de Salcedo y vuelve a desempeñarla bajo la dirección de ese general y permanece en esas funciones luego de su derrocamiento por Gaspar Polanco. La ejercerá hasta que Polanco es derrocado por Pedro Pimentel, Federico García y Benito Monción, en enero de 1865.

Espaillat es apresado el 21 de ese mes en la Fortaleza de San Luís, en Santiago, y más tarde confinado a Samaná por órdenes de Pedro Pimentel, líder del movimiento contra Gaspar Polanco y elegido más tarde Presidente de la República. En esos días le conoce y le observa con atención un oficial español prisionero de los patriotas: Adriano López Morillo. Años después, en sus Memorias Sobre la Segunda Reincorporación de Santo Domingo a España, refiriéndose a Espaillat apunta que: “era de carácter firme, honrado e impenitente revolucionario y, como dije en otro lugar, algo sectario a pesar de su educación y cultura...”

Al finalizar el proceso de la Restauración, no obstante las diferencias políticas surgidas entre los grandes dirigentes de la extraordinaria epopeya del pueblo dominicano, Espaillat convertido en el verdadero ideólogo de la pequeña burguesía liberal del país, se dedica a escribir y produce una serie de artículos y ensayos en los cuales fija una posición política objetiva y correcta acerca del desarrollo de las fuerzas productivas de la nación. En su artículo “A nuestros amigos de los campos”, alienta a los habitantes de la zona rural a trabajar e incorporarse a la vida pública. En otro trabajo discurre sobre la ganadería y requiere la creación de una Escuela Normal, en la cual se preparen jóvenes expertos en ese renglón, tan necesario para el progreso de la nación.

Durante los mandatos de Báez sufre persecución y cárcel y al término de la Guerra de los Seis Años, es puesto en libertad y regresa a Santiago. Desarrolla una importante labor cívica que aumenta el respeto y la admiración por su persona. Para 1876, Hostos lo consideraba el hombre más digno del ejercicio del Poder que ha tenido la República. Desde la ciudad capital se le reclama para que sea candidato a la presidencia y el clamor se hace nacional. En marzo de 1876 acepta la candidatura. El 15 de abril de ese año, la Cámara Legislativa lo proclama candidato electo por la cantidad de 24 000 votos. Se traslada de Santiago a Santo Domingo, acompañado de impresionante comitiva que recorre las comunidades de Moca, La Vega, San Francisco de Macorís y Cotuí, llegando a la capital el 27 de abril a las 10 de la mañana siendo objeto de un cálido recibimiento. Su ejercicio del poder apenas duró cinco meses y cinco días. Desde el 29 de abril, al 5 de octubre de 1876.

Su gobierno patriótico, honesto, progresista y democrático fue derrocado por una asonada militar, expresión de la intolerancia y anarquía de las diferentes capas de la pequeña burguesía, encabezada por Ignacio María González Santín. Alto, de tez blanca, ojos azules, y pelo castaño, nariz perfilada, labios finos... Regresó a su pueblo natal el gran prócer republicano derrotado por la ignorancia y el atraso político.

El 25 de abril de 1978, ala edad de 55 años, murio en Santiago rodeado de la admiración y el respeto de todos sus compueblanos. Ulises Francisco Espaillat dejó su legado como patriota, político y maestro llena de orgullo a los dominicanos.

Es considerado por casi un 90% de los historiadores dominicanos y extranjeros, "uno de los políticos más honestos y cándidos" , esto tomando en cuenta que en el contexto en el cual gobernó. Contexto en el cual existía una menor vigilancia de la utilización de los recursos públicos

http://es.wikipedia.org/wiki/Ulises_Espaillat

lunes, 4 de mayo de 2015

Yolanda Gúzman (La coronela), activista antitrujillista y mártir de la guerra del 1965

Nació el 8 de julio de 1943, en Bomba de Jaiba, San Pedro de Macorís, sus padres fueron Carlos Maria Paulino Fernández y Beatriz Gúzman.

En 1944, Fue dejada al cuidado de sus abuelos Enemencio Guzmán Luna y María Jacinta Bautista en lo que su madre fue a trabajar en la capital pero en 1946 fue llevada por su madre a la capital,
Estudió en la escuela Julia Molina y el el liceo México.

Al enterarse de la muerte de las Hermanas Mirabal, Yolanda indignada le dijo a su hermana Florencia me voy a dedicar a la revolución, tenemos que liberarnos del régimen. Cuando el PRD llegó al país el 5 de julio de 1961, Yolanda fue de las primera en inscribirse en el conde 13. desde entonces fue una activista y militante. 

Conoció a José Francisco Peña Gómez con quien se juramentó en los comités de Gualey y Las Cañitas.

En 1962 casó con Rafael Andrés García y procrearon una niña, Ruth Elizabeth, que murió a los siete meses de nacida. El esposo, quien trabajó como Inspector de la Presidencia en el gobierno de Juan Bosch, falleció de un ataque cardíaco el doce de septiembre de 1963. el cual la dejó viuda desde muy joven.

Participó en la marcha de mujeres vestidas de negro protestando por el derrocamiento de Juan Bocsh, visitaba frecuentemente las cárceles, ayudaba a las madres solteras a conseguir máquinas de cocer, leche y pan para sus hijos

Cuando Peña Gómez llamó al pueblo a lanzarse a las calles ella fue de las primera en tomar papel en la gesta revolucionaria de abril de 1965.
Su muerte 

El 2 de mayo de 1965, mientras Francisco Alberto Caamaño se juramentaba como presidente constitucionalista.

 Yolanda Gúzman mientras alentaba a los pobladores a tirarse a las calles contra las fuerzas de intervención, venía de regreso, en un jeep junto a Luis Reyes Acosta, José María Reyes Araujo, Rafael García Vásquez, Mario Taveras y su hermano Narciso, que sobrevivió, fueron interceptados en la esquina Marcos Adón con Pedro Livio Cedeño, por el CEFA. De ahí los llevaron a Transportación y luego a Mata Redonda, donde fueron fusilados. Trataron de sacar los cadáveres, aseguran, “pero a todas las ambulancias que se acercaban le disparan y los pobladores los enterraron a flor de tierra hasta que una comisión de la OEA los desenterró y los llevó a la morgue del hospital Gautier.

A los 2 mese su madre fue notificada para que fuera a reconocer a su hija. Doña Beatriz, sobrecogida aún por el impacto, acota: “Yo pensaba que iba a verla igualita y lo que encontré fueron sus huesos pelados, ni se le veían los cabellos. La velaron en la calle 16 de Agosto número 6, donde vivía el comandante constitucionalista Silvio Arzeno, y después una muchedumbre vestida de negro la enterró en el cementerio de la avenida Independencia”.

Su madre Beatriz Gúzman murió el 4 de febrero de 2013

Tomado de Ángela Peña de Hoy.com.do